Los egipcios volvieron a acudir este jueves a las urnas en la segunda jornada de las elecciones presidenciales para elegir al sucesor de Hosni Mubarak, derrocado en febrero de 2011, en medio de no pocas denuncias de distintas irregularidades.

En la primera jornada celebrada el martes, la participación electoral se situó en torno al 25%, según el portal de noticias Youm7 que reproduce la agencia de noticias DPA, ya que no existen cifras oficiales al respecto.

Distintos medios de comunicación y ONGs revelaron que hubo quejas por sobornos e influencias en la votación, tal como sucedió en las últimas parlamentarias en las que el sector islámico resultó vencedor.

La ONG egipcia Red de Monitores sin Fronteras reportó 143 supuestos casos de violaciones electorales.

Sus observadores señalaron en un comunicado que entre las irregularidades se encuentra intentos de influencia a votantes, solicitudes de voto ilegal, votaciones masivas en locales sólo para mujeres y otro tipo de errores.

Las irregularidades, que fueron reportadas a la comisión electoral, se registraron principalmente en grandes ciudades como El Cairo, Giza o Alejandría.

Por su parte, el diario Al Masry al Youm denunció numerosas irregularidades de violación al llamado "silencio de campaña", es decir, la prohibición de que los partidos políticos o los candidatos pidan el voto durante la jornada electoral.

De acuerdo a esta información, los partidos políticos enviaron en forma masiva mensajes de texto por sus teléfonos móviles para instar a la población a votar por su candidato, e incluso a grupos de voluntarios para dar consignas a los electores, según reveló también la agencia de noticias Europa Press.

Asimismo, en la primera jornada se registraron enfrentamientos ante algunos locales electorales entre los seguidores de distintos candidatos, que dejaron 28 heridos, según medios estatales, un saldo considerablemente menor que en otros comicios.

Ante un local electoral en El Cairo, el candidato Ahmed Shafik fue acosado por sus opositores que le lanzaron zapatos, el modo considerado más ofensivo entre los musulmanes.

El director de su campaña, Ahmed Sarhan, dijo que no había resultado herido y que la mejor respuesta a ese tipo de acciones es la participación electoral.

Shafik fue el último primer ministro de Mubarak y es considerado por muchos un hombre del antiguo régimen y criticado por tanto por islamistas y por los jóvenes de la revolución.

Los resultados se esperan para el sábado y no se prevé que un candidato alcance la mayoría absoluta que permita evitar una segunda vuelta, que se celebraría el 16 y 17 de junio.

Los mejor posicionados son Shafik; el ex ministro de Exteriores y ex secretario general de la Liga Arabe, Amr Mussa; Mohamed Mursi, de los Hermanos Musulmanes; el islamista independiente Abdul Moneim Abul Futuh; y el izquierdista Hamdeen Sabahy.