Santo Domingo. Una nueva protesta se produjo hoy en un campamento para damnificados del terremoto de 2010 en Puerto Príncipe, donde sus residentes reclaman acciones del gobierno haitiano para mejorar su situación.

Los desplazados del campamento ubicado en la ruta Bolosse-Martissant, al sur de la capital haitiana, levantaron barricadas con neumáticos en llamas frente a la entrada principal del lugar y bloquearon el tránsito por algunas horas, pero no se reportaron incidentes con la policía.

Los manifestantes dijeron a la prensa local que las autoridades "no han hecho nada para reasentarlos en refugios seguros y permanentes", cuando otros campamentos ya han sido cerrados y la situación se deteriora cada día más en el suyo.

Haití conmemoró el pasado domingo 12 de este mes cuatros años del terremoto de 7,3 grados en la escala de Richter, que dejó oficialmente 222.570 muertos y daños materiales por US$7.900 millones.

Desde el año 2010 a la fecha, el número de desplazados internos se redujo a 146.573 personas que viven en algunos de los 271 campamentos para damnificados que aún permanecen en el país, según el más reciente reporte de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios en Haití (OCHA).

El mismo día del aniversario, desplazados del campamento Village Mosaïque, ubicado en Titanyen, 20 kilómetros al noroeste de Puerto Príncipe, realizaron una marcha pacífica para exigir la reubicación de casi doscientas familias que llegaron al lugar procedentes de otro campamento en el sector de Delmas, al norte de la capital, que se estableció poco después del terremoto.

Entre tanto, poco más de un centenar de familias damnificadas de otro campamento que se incendió la víspera del cuarto aniversario del sismo de 2010, pidió ayuda al gobierno para dejar el lugar.

El fuego, que mató a cuatro personas e hirió a 30 según reportes oficiales, se produjo en el campamento conocido como "Ddeye Loj", instalado sobre la ruta que conduce al aeropuerto internacional Toussaint Louverture, al norte de Puerto Príncipe.

La presidenta del comité del campamento, Ruth Calixte, dijo que la Cruz Roja repartió utensilios de higiene para mitigar su situación nueve días después del siniestro, y afirmó que sólo la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) le planteó la posibilidad de beneficiar a algunas familias con un plan de reubicación.

En agosto de 2011, el presidente haitiano, Michel Martelly, lanzó una iniciativa denominada 16/6 con el propósito de rehabilitar dieciséis barrios pobres de Puerto Príncipe, trasladando a las personas que vivían en seis grandes campamentos para damnificados del terremoto.

A través del proyecto, cada familia desplazada recibe 20.000 gourdes (US$500) que le debe permitir el pago del alquiler de un lugar para vivir durante un año.