La cita en la capital de Noruega entre el gobierno de Colombia y las FARC fue aplazada por unos días debido a que las comisiones no llegarán a tiempo por problemas logísticos relacionados, en gran parte, por el retraso de los vuelos como consecuencia de las tormentas eléctricas que se han presentado en los últimos días en Colombia y otros países de Centroamérica.

El encuentro, que está previsto para el próximo miércoles 17 de octubre, no pudo concretarse para este lunes debido a que el grupo de negociadores de las FARC no estaba completo en La Habana, pues falta Iván Márquez.

Otro de los inconvenientes que impidió la reunión para este 15 de octubre tiene que ver con los salvoconductos para los representantes de las FARC, que estarían preocupados por una posible orden de captura internacional en su contra.

La nueva agenda está programada para que los 17 miembros estén en Oslo este martes al finalizar la tarde.

Este miércoles se llevaría a cabo la reunión oficial. Está por establecer si la rueda de prensa tendrá que ser aplazada.

Noruega, un país que ha participado en una veintena de procesos de reconciliación y de paz en las dos últimas décadas, es junto con Cuba garante del tercer diálogo formal entre el Gobierno colombiano y las FARC, tras los frustrados intentos de Casa Verde en la década de 1980 y del Caguán (1998-2002).

Chile y Venezuela ejercerán de acompañantes en un proceso que empezó hace dos años con los primeros acercamientos y tomó impulso con las conversaciones exploratorias de seis meses entre las partes en La Habana, que culminaron con la firma de un pacto que marca una agenda de diálogo en torno a cinco puntos.

“La recompensa al perdón es la tranquilidad de nuestros hijos, de nuestros nietos; es la oportunidad de una Colombia próspera”, dijo Ingrid Betancourt.

El presidente Juan Manuel Santos ha reiterado su "moderado optimismo", a pesar de las diferencias que han surgido.

Las FARC plantearon un alto el fuego bilateral que contempla esa opción sólo si hay un acuerdo final y que ha mantenido las operaciones militares, pese a que distintas voces dentro y fuera de Colombia reclaman el cese de las hostilidades.

El embajador Milenko Skoknic, actual jefe de gabinete del Ministerio de Relaciones Exteriores, y Roy Chaderton, embajador ante la OEA y ex embajador en Colombia), son los nombres designados por Chile y Venezuela, respectivamente.

Ni Oslo ni Cuba han anunciado quienes serán sus delegados, aunque en el caso noruego se especula con serán el ex embajador en Colombia, Dag Halvor Nylander, y el experto en asuntos internacionales, Vegar S. Brynildsen, ambos con amplia experiencia en procesos de reconciliación.

Apoyo de Ingrid Betancourt. En tanto, la ex candidata presidencial colombiana, Ingrid Betancourt, quien fue rehén de las FARC durante seis años y medio, afirmó que el perdón debe ser un componente fundamental del proceso de paz . “Es la oportunidad de una Colombia próspera”, dijo.

En declaraciones al diario El Espectador afirmó que “en algún momento tendremos que cerrar la puerta, y de pronto nos tocó a nosotros, a esta generación nuestra, ejercitarnos en una de las opciones espirituales más difíciles que un ser humano pueda enfrentar: la del perdón”.

Argumentó que “la recompensa al perdón es la tranquilidad de nuestros hijos, de nuestros nietos; es la oportunidad de una Colombia próspera”.

“Hoy en día somos nosotros los que tenemos la posibilidad de hacer ese gesto. Y para mí, ese gesto se convierte en una obligación moral, esencial. Tenemos la obligación de perdonar”, enfatizó. 

Betancourt se declaró optimista frente al proceso de paz.

Mientras, cientos de víctimas del conflicto armado que Colombia sufre desde hace más de medio siglo pidieron este domingo al gobierno y a las FARC que las tengan en cuenta en el proceso de paz.

Los manifestantes se reunieron en la histórica plaza Bolívar, de Bogotá, a pocos metros de la Casa de Nariño (sede del gobierno), para hacer oír su reclamo. Algunos dijeron tener familiares secuestrados por la guerrilla, a la cual criticaron por negar que tengan rehenes.

Violencia en la víspera. Este domingo las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC) atentaron contra dos torres de energía en un pueblo del departamento de Norte de Santander, y ordenaron un paro armado en una vía de ese misma región, que es fronteriza con Venezuela.

Los hechos se produjeron en la víspera de que se inicien en la capital de Noruega los contactos entre los negociadores del gobierno colombiano y de la guerrilla, según está planificado originalmente.

Además, integrantes de las FARC instalaron cilindros explosivos en la vía que comunica el pueblo de Ocaña con la ciudad de Cúcuta, capital de Norte de Santander. También se disparó desde un cerro cercano contra un camión, sin que se causaran daños, informó El Espectador citando a Efe.

El vicepresidente colombiano, Angelino Garzón, denunció estas situaciones violencias y pidió a la guerrilla que "respeten a la población civil".

Asimismo, fuertes combates entre el Ejército y la guerrilla se registraron este domingo en la mañana en el departamento de Norte de Santander. Los enfrentamientos se presentaron en La San Juana, vía que de Cúcuta conduce hacia Ocaña-Costa Atlántica, en donde al parecer los subversivos ubicaron varios artefactos explosivos.

Inclusión del ELN. El director de la Fundación Arcoíris y representante de la sociedad civil colombiana en el proceso de paz, León Valencia, reveló este domingo que existe la posibilidad de que un delegado de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) asista al diálogo entre el gobierno colombiano y las FARC, que se inicia mañana.

"Ese grupo (el ELN) es un factor determinante y se está cocinando un acuerdo con ellos para hacer parte de una mesa de diálogo paralela para integrarlos, pero ese es un tema también de negociación", declaró a periodistas colombianos León Valencia desde Oslo, Noruega, informó la agencia Xinhua.

A principios de octubre, la guerrilla del ELN difundió una carta en la que se declara dispuesta a sentarse en una mesa de diálogo con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, pero sin repetir experiencias y errores pasados que han llevado a fracasar las negociaciones.

Los rebeldes del ELN indicaron que lo necesario ahora es buscar puntos de encuentro para iniciar y avanzar en el camino de la paz, "siendo realistas que existen visiones contrapuestas de cómo hacerlo".

El ELN, con menos de 2.000 combatientes en armas, ha estado interesado en hacer parte de las negociaciones de paz que las FARC iniciarán esta semana, pero hasta el momento no han llegado a un acuerdo con el gobierno.

Venezuela, junto a Chile, ofician como acompañantes en el proceso de paz que el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC iniciarán en breve en Oslo (Noruega) y continuarán dos semanas después en La Habana (Cuba).

*Con información de Télam, El Espectador y la agencia Xinhua.