Santiago. El presidente chileno Sebastián Piñera, dio a conocer este jueves su propuesta de reforma procesal del sistema judicial, la cual se centra en hacer más eficaz la lucha contra la delincuencia y en aumentar la protección a las víctimas.

De acuerdo con Piñera, esta reforma modernizará y modificará algunos aspectos del sistema judicial que se reformaron hace algunos años en Chile, sobre la forma en que se llevaban a cabo los juicios.

"Después de 12 años, el gobierno estima que llegó el momento de hacer una evaluación e incorporar perfeccionamientos a nuestro Sistema Procesal Penal", señaló el mandatario.

La reforma propuesta busca otorgar a todas las familias chilenas "una vida con mayor seguridad, mayor tranquilidad y mayor paz, como sin duda aspiran y tienen derecho a tenerla", indicó Piñera.

Para tal efecto, los aspectos del cambio al sistema se basarán en seis puntos: el primero consiste en incrementar la protección y la participación de las víctimas en el proceso penal.

El segundo, en fortalecer la labor y las facultades de las policías, tanto carabineros (policía miitar) como investigaciones.

El tercero, incorporar mayores exigencias y controles en el otorgamiento de las libertades, en los casos de prisiones preventivas.

El cuarto se refiere a incorporar mayores controles a los jueces de garantía, a través del fortalecimiento de algunos recursos judiciales.

El quinto, facilitar la prueba de los delitos.

El sexto, fortalecer la capacitación, gestión, evaluación y coordinación de las distintas instancias que participan en la lucha contra la delincuencia.

Piñera explicó que para esta reforma se incentivará "una amplia participación de la sociedad civil, para poder incorporar sus propuestas y perfeccionar nuestras propuestas", con lo cual espera generar mayor debate.

Para tal efecto, comprometió el envío de un proyecto de ley "dentro de los próximos 100 días, de forma tal que el Congreso pueda también hacer su aporte a este perfeccionamiento de nuestro Sistema Procesal Penal", indicó.

La idea de reformar el sistema Procesal Penal surgió a raíz de múltiples desavenencias entre el gobierno y el Poder Judicial por la forma en que se llevaban a cabo algunos juicios y en los fallos de los mismos.