Santiago. El presidente chileno, Sebastián Piñera, abandonó este martes el palacio La Moneda para trasladarse al Congreso en la ciudad de Valparaíso, donde traspasará el poder a la mandataria electa Michelle Bachelet, pero no cerró las puertas de la sede de gobierno, rompiendo una antigua tradición.

Piñera ha dicho que no piensa en una nueva postulación a la presidencia, pero ha dejado en el aire la duda de si lo decidirá más adelante.

El gobernante reconoció que recordaba "con nostalgia cuando hace cuatro años entré a este palacio de gobierno con mucha ilusión y ahora me voy con mucha satisfacción de haber aportado a que la vida de los chilenos sea mucho mejor".

"Le deseo lo mejor a la presidenta Bachelet y desde donde yo esté seguiré aportando al país", dijo.

El mandatario había llegado a la sede gubernamental temprano en la mañana y se despidió personalmente de cada uno de los miembros de su guardia oficial.

Luego se tomó la última foto con su gabinete ministerial y saludó a algunos de sus colaboradores antes de marcharse.

Piñera asumió el gobierno el 11 de marzo de 2010 sucediendo a la propia Michelle Bachelet en la presidencia y encabezó el primer gobierno de derecha electo en 50 años en el país.