A bordo avión militar de EE.UU. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, rechazó este domingo las críticas de legisladores por la nominación de James Clapper como jefe de inteligencia nacional, y dijo que posiblemente su autoridad seguiría siendo más limitada de lo esperado.

El presidente Barack Obama nominó al general retirado Clapper, actual secretario de Defensa Adjunto de Inteligencia, como jefe nacional de inteligencia tras despedir a Dennis Blair, un almirante que varias veces se enfrentó con la Casa Blanca y la CIA en sus 16 meses en el puesto.

Blair fue removido el mes pasado, después de un intento de ataque con coche bomba en el Times Square de Nueva York en mayo y de un frustrado atentado contra un avión de pasajeros que viajaba a Estados Unidos el día de Navidad.

El director de inteligencia debe supervisar las agencias para coordinar a la comunidad de seguridad estadounidense, incluyendo a la CIA, pero críticos dicen que el cargo nunca ha tenido suficiente autoridad para ser efectiva.

Los antecedentes militares de Clapper llamaron la atención de algunos legisladores cuyo apoyo es necesario para la confirmación del Senado. Eso podría aumentar la posibilidad de que la nominación se vea obstaculizada, un lastre potencial para Obama en pleno año electoral.

Algunos demócratas y republicanos en comisiones del Congreso que supervisan a la comunidad de inteligencia han rechazado a Clapper, quejándose de que es demasiado cercano al Pentágono y renuente a compartir información.

Hablando con reporteros en un avión, Gates dijo que Clapper era una persona "de pensamiento muy independiente" y que posee "sólidos antecedentes no sólo de adherencia a la supervisión del Congreso, sino que la apoya".

Gates, quien es cercano a Clapper, terminaba una visita a Singapur y se dirigía a Azerbaiyán. El secretario viajará después a Bruselas y Gran Bretaña.

Autoridad limitada. Gates se opuso a la creación del cargo de director de inteligencia nacional en 2004 porque dijo que "sería muy complicado hacer que funcione". Se le ofreció el puesto en 2005 pero lo rechazó.

"Posiblemente sé más sobre este trabajo y las dificultades que representa", indicó. "Ustedes saben que tenemos unidades de inteligencia en el Departamento del Tesoro, en el Departamento de Estado y en todas esas partes. Esos funcionarios de gabinete no van a permitir que sus unidades de inteligencia sean administrados por alguien fuera de su departamento", afirmó.

Gates señaló que el cargo no debería ser visto como el equivalente a un director ejecutivo de una empresa porque su autoridad es limitada.

"Sé que algunos están esperando un ejecutivo fuerte, un gran jefe, alguien que les dice a todos qué hacer", dijo. "Pero estructuralmente eso es casi imposible con este trabajo porque virtualmente ninguno de los jefes de las 16 agencias de inteligencia trabajan realmente para la DNI (Dirección Nacional de Inteligencia)", aseveró.

Afirmó que el director debe lograr que las agencias de inteligencia trabajen juntas voluntariamente en vez "tratar de ordenarles que hagan cosas".

Gates veía pocas posibilidades de avance para propuestas que den mayor autoridad al director de inteligencia.

"Eso requeriría una nueva legislación y no veo que esté en la agenda en este punto", señaló.

Agregó que el "temperamento" de Clapper era adecuado para crear una "química constructiva con otros líderes en la comunidad de inteligencia".