Viena. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió este jueves a las autoridades sirias que dejen de matar a civiles y sostuvo que en el país se estaban cometiendo potenciales crímenes contra la humanidad.

"Vemos barrios bombardeados indiscriminadamente, hospitales usados como centros de tortura, niños de 10 años muertos o sometidos a abusos. Vemos ciertos crímenes contra la humanidad", dijo a los periodistas tras reunirse con el presidente austriaco, Heinz Fischer.

Ban señaló que había leído el plan del presidente sirio Bashar al-Assad de celebrar un referéndum que podría llevar a elecciones entre múltiples partidos en 90 días, pero indicó que la prioridad ahora era frenar el derramamiento de sangre por las revueltas contra el Gobierno.

"Lo importante en este momento es que primero las autoridades sirias dejen de matar a su propia gente, debemos parar la violencia. Esta violencia debería frenar desde todos los frentes, tanto desde las fuerzas de seguridad nacional como desde las de la oposición", afirmó.

Ban, que inauguró una conferencia internacional de lucha contra el comercio de drogas ilícitas de Afganistán, dijo que se reuniría con los ministros de Relaciones Exteriores de Rusia y Francia en Viena el jueves para hablar de la resolución sobre Siria, que fracasó en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Calificó de "lamentable" el hecho de que el Consejo no hubiera acordado una resolución hasta ahora y declaró: "Hemos dejado eso atrás. Tenemos que mirar al futuro".

Ban dijo que miles de personas han muerto, 25.000 huyeron de Siria y una cifra estimada en 70.000 fueron desplazadas dentro del país, agregando que los datos crecían con el transcurso de los días.

"La falta de un acuerdo en el Consejo de Seguridad no da al gobierno licencia para continuar su asalto contra la población. Cuanto más tiempo debatamos, más gente morirá", añadió.