El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, negó este sábado que en la 42 Asamblea General de ese organismo hemisférico, que se inaugurará este domingo en Bolivia, se "impondrá" alguna reforma a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), como propuso Ecuador.

En la antesala a la inauguración a la 42 Asamblea de la OEA, que se realizará del 3 al 5 de junio en las ciudades bolivianas de Cochabamba y su extensión de Tiquipaya, Insulza aclaró que en reuniones previas ese organismo debatió el "fortalecimiento" del CIDH y no una reforma.

"Por lo tanto quiero desmentir, lo más claramente posible, la idea de que aquí se impondrá alguna reforma o transformación que muchos (países) no quieren. Nosotros queremos dialogar con la sociedad civil sobre ese tema, queremos dialogar con la Comisión y la Corte para obtener resultados que nos lleven a todos a sentir que hemos mejorado nuestro trabajo", aseveró.

Sostuvo que la OEA no pretende dar la impresión de que se "reducirán o eliminarán" las atribuciones de ninguno de los organismos del sistema.

"Nosotros queremos un sistema en el que ojalá participen todos los países miembros, queremos un sistema en que existan las condiciones para que las decisiones judiciales de la Corte y las recomendaciones de la Comisión puedan cumplirse con los países, queremos un sistema que tenga capacidad de desarrollo autónomo", afirmó.

En esa línea, aseguró que el planteamiento de fortalecimiento de la OEA será ampliamente discutido, por lo que ese tema tendrá una "resolución de carácter interlocutor" en la 42 Asamblea de la OEA, en la que participan 34 cancilleres de la región.

"Se debe continuar una discusión que recién comienza y que es un debate interesante", dijo.

El embajador de Ecuador, Ricardo Ulcuango, anunció que su país planteará a la 42 Asamblea de la OEA la restructuración de la CIDH), "por no defender intereses de los pueblos".