La Paz, EFE. Seguidores del presidente de Bolivia, Evo Morales, se manifestaron este lunes en las regiones de Cochabamba, La Paz y Santa Cruz para expresar su respaldo al mandatario frente a las protestas de la Central Obrera Boliviana (COB), a cuyos dirigentes el gobierno acusa de estar fraguando un golpe de Estado.

Las movilizaciones más numerosas se registraron en La Paz y Cochabamba, esta última encabezada por el vicepresidente del país, Álvaro García Linera, presidente en funciones por el viaje de Evo Morales a Estados Unidos.

En un discurso ante miles de campesinos y productores de hoja de coca, García Linera criticó la exigencia de los líderes de la COB, que reclaman desde hace dos semanas que la renta de jubilación se eleve hasta el cien por ciento del salario mensual de los trabajadores.

El vicepresidente aseguró que esta petición "no es para el humilde" sino para el "aristócrata obrero" que gana entre US$2.800 y US$7.000 al mes, en alusión a los dirigentes de la máxima entidad sindical que, según el gobierno, perciben esos salarios.

García Linera sostuvo que se trata de un "pequeño puñado de gente de derecha" al que acusó de ir "a tocar las puertas a los cuarteles" para tumbar al gobierno de Morales.

"A estos golpistas que están en contra del pueblo y la familia trabajadora, a esos golpistas de derecha que se han camuflado en algunas direcciones del magisterio (...) les decimos que los golpistas nunca más pasarán", dijo.

"No vamos a retroceder, vamos a seguir defendiendo el salario y la renta de los más pobres, de los más humildes (...) Vamos a seguir defendiendo la democracia y esta multitudinaria presencia nos demuestra que Evo es el pueblo y por eso vamos a seguir adelante defendiendo los intereses de la gente que más necesita", agregó.

El vicepresidente también invitó a los campesinos y cocaleros de Cochabamba a asistir a una manifestación similar prevista para este jueves 23 en La Paz.

En el escenario desde donde habló García Linera fue desplegado un enorme letrero que decía "Evo de nuevo", en alusión a la nueva postulación del mandatario para los comicios generales de 2014.

Mientras García Linera participaba en esta manifestación en Cochabamba, los dirigentes de la COB dialogaban en La Paz con tres ministros, tras declarar una pausa de 48 horas en sus protestas.

Los sindicatos afiliados a la COB piden una reforma de la ley de pensiones de 2010 para que los trabajadores se jubilen con el 100% de sus salarios actuales y no con el 70% como fija la norma, una solicitud que el gobierno considera insostenible.

El sindicato de maestros de La Paz, crítico con la directiva de la COB, organizó hoy sus propias movilizaciones en la ciudad, donde miles de indígenas aimaras del altiplano conocidos como "Ponchos Rojos" también se manifestaron, pero en respaldo a Morales.

Los "Ponchos Rojos" unieron con una marcha las ciudades de El Alto y La Paz en respaldo al gobernante frente a lo que consideran un intento de desestabilización por parte de la COB.

En Santa Cruz hubo otra marcha de militantes del partido de Morales encabezada por algunos parlamentarios oficialistas y en las próximas horas está prevista otra movilización de campesinos en la ciudad sureña de Sucre, capital constitucional de Bolivia.