Washington. Una segunda legisladora demócrata enfrentará acusaciones sobre ética en el Congreso de Estados Unidos, dijo una fuente en las primeras horas del sábado, complicando los esfuerzos del partido por conservar el control de la Cámara baja en las elecciones de noviembre.

La comisión de ética de la Cámara de Representantes debería decir el lunes que su subcomisión de investigación ha hallado evidencia de que la representante Maxine Waters violó las normas éticas de la cámara, dijo una fuente con conocimiento del tema a Reuters.

La comisión de la Cámara presentó las acusaciones sobre ética contra el representante Charles Rangel el jueves, y ahora ambos enfrentan la posibilidad de un juicio público, sólo semanas antes de que los votantes participen en las elecciones legislativas de noviembre.

La naturaleza de los cargos contra Waters, quien lidera la Comisión de Servicios Financieros y la Subcomisión de Oportunidades para la Comunidad, no estaba clara el sábado y la portavoz de Waters rehusó realizar comentarios.

No se espera que los cargos reales contra Waters sean revelados hasta después de que los legisladores regresen de su receso de verano en septiembre, dijo la fuente.

Las revelaciones se conocen sólo horas después de que el presidente Barack Obama dijo que las acusaciones éticas contra Rangel eran "muy preocupantes", y sostuvo que esperaba que el ex líder de la comisión tributaria pudiese terminar su carrera "con dignidad".

Rangel enfrenta 13 acusaciones de violar las normas éticas de la Cámara baja, incluido el no reportar los ingresos por el arriendo de una casa en República Dominicana y el uso de un departamento de renta estable por parte de su comité de campaña.

Rangel escogió esta semana seguir adelante con un juicio público en lugar de aceptar las acusaciones de la comisión de ética.

Los demócratas han instado a Rangel a que logre un acuerdo para evitar un juicio que temen que se podría convertir en un circo político que brinde material a los republicanos que buscan conseguir el control de la Cámara de Representantes.

No se espera que ninguno de los juicios comience antes de septiembre y aún es posible que se logren acuerdos para cerrar los casos antes de que las acusaciones se hagan públicas, aunque esa posibilidad es cada vez menos a medida que se acerca la elección.