Puerto Príncipe. Los haitianos votaron el domingo para elegir un presidente para el empobrecido país, devastado por un terremoto el año pasado, eligiendo entre un cantante y la ex primera dama en una desorganizada segunda vuelta.

Las demoras y pérdida de material obstaculizaron la votación en la desmoronada capital Puerto Príncipe, y las fuerzas de paz de Naciones Unidas intervinieron en incidentes esporádicos en el país, disparando al aire en un lugar para separar a grupos de campañas rivales.

Pero la misión de la ONU en Haití (Minustah) describió la situación de seguridad durante las elecciones como "generalmente buena", una aparente mejora desde la caótica primera vuelta en noviembre, afectada por la confusión, acusaciones de fraude y disturbios.

Los donantes internacionales esperan que el balotaje en el pequeño Estado caribeño, una de las naciones más pobres del mundo, pueda elegir a un líder legítimo y capaz que impulse la reconstrucción tras el terremoto de febrero de 2010, en la que se requerirán miles de millones de dólares en ayuda.

La votación presenta a los 4,7 millones de votantes de Haití una elección entre un político novato, el cantante y artista Michel Martelly, de 50 años, y la ex primera dama Mirlande Manigat, de 70 años, una profesora de derecho y matriarca de la oposición.

Se da luego de una caótica primera vuelta del 28 de noviembre, que estuvo manchada por acusaciones de fraude.

Naciones Unidas, que respalda la elección, dice que se han hecho mejoras al proceso de votación que deberían garantizar de mejor manera un resultado claro y creíble en uno de los países más pobres y propenso a desastres del mundo.

"Necesito un presidente que cambie la situación en el país", dijo Adeline Hyppolite, de 50 años, pequeña comerciante que emitió su voto en el distrito de Petionville de la capital.

"Estamos esperando una vida mejor (...) pero sólo Dios sabe. Esperamos encontrar el cambio que estamos buscando", agregó, y dijo que su marido había quedado discapacitado por el sismo.

El Estado caribeño necesita con desesperación un liderazgo y Gobierno capaces de dirigir la reconstrucción posterior al terremoto, que requiere miles de millones de dólares de ayuda extranjera.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y otros líderes internacionales llamaron a una votación transparente y tranquila.

Mientras emitían su sufragio, sobre muchas mentes haitianas pesó el domingo la reaparición del ex presidente Jean-Bertrand Aristide, quien regresó desde el exilio el viernes.

El regreso del carismático líder populista de izquierda y ex sacerdote católico, quien aún lidera a multitudinarios seguidores en Haití, enfrentó la oposición de Estados Unidos y Naciones Unidas, quienes consideraron que podría interferir con las elecciones. Pero Aristide no es un candidato y sus asesores han dicho que se mantendrá fuera de la política.