Washington. El Senado de Estados Unidos aprobó este viernes de forma unánime una iniciativa de ley que proveerá US$1.150 millones para compensar a granjeros negros en una demanda por sesgo que representa uno de los mayores acuerdos de derechos civiles en la historia del país.

El caso Pigford vs. Glickman fue resuelto extrajudicialmente en 1999 y se estableció que los granjeros que cumplían con los requisitos podían recibir US$50.000 cada uno por demandas respecto a que se les negaron préstamos agrícolas o fueron sometidos a esperas más largas por racismo.

Pero decenas de miles de granjeros no lograron cumplir la fecha límite para presentar la documentación necesaria. El acuerdo en Pigford II, alcanzado en febrero, permitió que esos granjeros pudieran seguir buscando compensaciones.

La demanda recibe su nombre por el granjero de Carolina del Norte Timothy Pigford.

La iniciativa del ley del Senado, que asciende a un total de US$4.600 millones, también incluye compensaciones para nativos estadounidenses en una demanda colectiva contra el Departamento del Interior por el mal uso de cuentas de fondos de fideicomiso de la población india.

"Esta es una gran, gran victoria para mí y los granjeros negros, muchos de los cuales fallecieron aguardando justicia", dijo John Boyd de la Asociación Nacional de Granjeros Negros. "He estado aguardando 26 años por esto. He escuchado la palabra 'no' por mucho tiempo", agregó.

La medida aún debe ser aprobada por la Cámara de Representantes antes de que concluya el período de sesión de este año.

El presidente Barack Obama alabó la decisión del Senado.

"Instó a la Cámara baja a avanzar esta legislación como ya lo hizo este año, y espero convertirla en ley con mi firma", dijo Obama en un comunicado.

Boyd indicó que la aprobación por parte del Senado era el mayor obstáculo, haciendo notar que esta era la décima vez en la que la medida de financiamiento era votada en la Cámara Alta.

La Cámara de Representantes aprobó los fondos en mayo como parte de una iniciativa distinta, pero el Senado comenzó un receso sin haberle dado el visto bueno.