Buenos Aires. El Senado argentino dio media sanción este jueves por la madrugada a un proyecto que busca modificar el reparto de la recaudación del llamado "impuesto al cheque", apuntando a transferir más fondos a las provincias.

El proyecto deberá ser tratado ahora por la Cámara de Diputados en las próximas semanas, donde el oficialismo perdió la mayoría tras las elecciones de junio del año pasado. La presidenta Cristina Fernández ha sugerido que si el Congreso aprueba la iniciativa podría ejercer su derecho a vetarla.

En una reñida decisión, el proyecto fue aprobado por 35 votos a favor y 33 en contra.

El proyecto, de autoría del senador peronista Carlos Verna, de intermitente relación con el oficialismo, apunta a transferir a las empobrecidas arcas de las provincias recursos que actualmente quedan en el Gobierno central.

Los cambios en el reparto de ese tributo, que recaudó unos 20.500 millones de pesos (5.226 millones de dólares) en el 2009 -casi el 7 por ciento del total de los impuestos recolectados por el Estado federal-, tiene como objetivo reducir la dependencia de las provincias del poder central.

Los senadores opositores apuntan a elevar a un 56 por ciento, desde un actual 15 por ciento, el monto recaudado del tributo que se destina a las provincias, lo que le quitaría al Estado federal unos 10.000 millones de pesos por año.