Buenos Aires. El Senado de Argentina debatirá este miércoles si legaliza el matrimonio entre personas del mismo sexo, en lo que se espera será un agitado debate sobre una cuestión que enfrenta al Gobierno de la presidenta Cristina Fernández y la Iglesia Católica.

El proyecto de ley fue aprobado en mayo por la Cámara de Diputados y es apoyado por la bancada oficialista.

Miles de católicos y evangélicos salieron a las calles en la noche de este martes para protestar contra la iniciativa, respaldada por Fernández.

"Las minorías nunca se pueden imponer a las mayorías y es el Congreso el que le tiene que dar los derechos", dijo a periodistas el jefe del bloque oficialista en la Cámara alta, Miguel Pichetto, anticipando una votación reñida en el cuerpo de 72 miembros.

El proyecto contempla permitir la adopción de niños por parte de parejas de homosexuales, lo que ha despertado aún más controversia en un país con una población mayoritariamente católica.

Si el bloque oficialista en el Senado consigue los votos necesarios -la mitad más uno de los miembros presentes- se espera que el cuerpo trate la legalización votada por los diputados en mayo.

"Tengamos cuidado de que, tratando anteponer y velar por un pretendido derecho de los adultos dejemos de lado el prioritario derecho de los niños (que deben ser los únicos privilegiados) a contar con modelos de padre y madre, a tener papá y mamá", dijo el cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires.

De ser aprobado el proyecto, Argentina sería el primer país de América Latina que extiende el derecho a casarse a los homosexuales.

Sólo un puñado de países en el mundo autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo, entre ellos Holanda, Suecia, Portugal y Canadá.

En Estados Unidos, las parejas homosexuales pueden casarse en cinco estados y en Washington D.C, mientras que en los otros está prohibido.

La Ciudad de México es el único otro lugar en Latinoamérica donde los homosexuales tienen los mismos derechos que las parejas heterosexuales para casarse y adoptar niños. Uruguay permite a los homosexuales adoptar niños pero no contraer matrimonio.

La capital argentina es conocida entre turistas por ser un destino "gay friendly", con bares, hoteles y locales comerciales destinados especialmente a clientes homosexuales.

En los últimos meses, varias parejas homosexuales se casaron en Argentina, luego de que jueces locales autorizaran cada uno de los casos.