Brasilia. El Senado de Brasil dio su aprobación final a una medida que autoriza al Gobierno federal a intervenir para reforzar la seguridad en el estado de Río de Janeiro hasta fines de 2018, en medio de sus crecientes índices de criminalidad.

El decreto, anunciado por el presidente Michel Temer el viernes, entrega a las fuerzas armadas el mando generalizado sobre la seguridad en Río de Janeiro, en vista de que la violencia ha escalado en la ciudad.

La ley fue aprobada en el Senado la noche del martes por 55 votos a favor, 13 en contra y una abstención, luego de recibir luz verde en la Cámara baja.

La medida constituye otro obstáculo para aprobar una reforma de pensiones clave para Brasil, puesto que los cambios a la Constitución como los que requiere el impopular proyecto de previsión social no pueden concretarse durante una intervención federal.

El ministro brasileño a cargo de Asuntos Políticos, Carlos Marun, dijo el lunes que la aprobación de un proyecto de ley para reformar el sistema de seguridad social del país se estancó en el Congreso y se convertirá en tema de campaña de las elecciones de este año.

Pero Marun reconoció lo que los críticos del presidente Michel Temer creen que es la verdadera razón para retrasar la votación: el proyecto de ley impopular nunca ganó suficiente apoyo y el Gobierno se enfrentaba a una derrota segura.

"No tenemos los votos. No podría garantizar que tuviéramos los votos para fines de febrero", explicó. Ese era el plazo límite del Gobierno para aprobar el proyecto de ley, antes de que los legisladores se aboquen a asegurarse sus escaños en las elecciones generales de octubre.

La reforma previsional es fundamental dentro de los esfuerzos de Temer por controlar el déficit presupuestario. Los generosos beneficios de pensiones y la jubilación anticipada han convertido a la seguridad social en la principal causa de un déficit que le cuesta a Brasil su grado de inversión.