Washington. El Senado de Estados Unidos, mostrando un inusual bipartidismo en tiempo de elecciones, aprobó el jueves con rapidez US$600 millones en fondos para ayudar a asegurar la frontera sur del país (que limita con México).

La medida demócrata para controlar la frontera fue aprobada de manera unánime en una sesión nocturna que buscaba concluir las labores del Senado antes del inicio de un receso de cinco semanas.

El senador Charles Schumer, quien presentó el proyecto de ley, dijo que pagaría por la contratación de 1.500 nuevos agentes federales para patrullar la frontera, donde el flujo de inmigrantes ilegales se ha convertido en un espinudo tema que podría jugar un papel clave en el resultado de las elecciones legislativa del 2 de noviembre.

Los demócratas tienen mayorías en el Senado y la Cámara de Representantes, pero sondeos de opinión pública muestran que los republicanos están ganando terreno con una agenda que incluye un llamado para perseguir a la inmigración ilegal.

La Cámara de Representantes había aprobado una medida similar por US$700 millones. Pero las diferencias deberán ser resueltas antes de que el proyecto sobre los nuevos fondos pueda ser enviado al presidente Barack Obama para que lo firme y convierta en ley.

Schumer dijo que la inyección de fondos adicionales ayudaría a "hacer la frontera de Estados Unidos lo más segura posible".

El senador republicano John McCain, cuyo estado natal de Arizona es un punto de cruce ilegal de la frontera, dijo: "esta es una propuesta de legislación importante".

Además de sumar agentes a la frontera, el dinero aumentaría el uso de aviones no tripulados para supervisar las actividades por aire. También mejoraría las comunicaciones entre las agencias federales y ayudaría a financiar las investigaciones sobre las actividades del narcotráfico en la frontera, dijo Schumer.

La medida no aumentaría el déficit federal, ya que aumentará las tarifas a varias compañías extranjeras que "explotan" un programa de visas de Estados Unidos para importar trabajadores desde el exterior, afirmó.

Anteriormente este año, la legislatura estatal de Arizona aprobó una ley para intentar expulsar a casi medio millón de inmigrantes ilegales del estado y detener el flujo de personas y drogas a través de la frontera con México.

Una jueza federal bloqueó los elementos más controvertidos de la ley, dando una victoria al Gobierno de Obama, que sostiene que la medida era inconstitucional.

Obama y sus correligionarios demócratas respaldan una reforma detallada a la política de inmigración para fortalecer la seguridad en la frontera, pero también para dar una vía a la ciudadanía a los 11 millones de inmigrantes ilegales que viven en Estados Unidos y que no hayan cometido delitos graves.