Washington. El Senado de Estados Unidos confirmó este martes de manera unánime a Earl Anthony Wayne como embajador del país ante México, un puesto que quedó vacante cuando el anterior enviado de Washington renunció en medio de una rencilla pública.

El ex embajador Carlos Pascual renunció en marzo después de una disputa pública con el presidente mexicano, Felipe Calderón, relativa a documentos de la misión diplomática divulgados por el sitio de internet WikiLeaks.

Wayne, un diplomático de carrera, fue nominado por el presidente Barack Obama en junio para reemplazar a Pascal en México. Wayne sirvió anteriormente como vice embajador de Estados Unidos en Afganistán.

Estados Unidos y México han elogiado sus estrechos lazos económicos y cooperación en temas de seguridad. Washington destina más de 1.000 millones de dólares en ayuda a las fuerzas mexicanas para su lucha contra los carteles del narcotráfico.

Sin embargo, una disputa diplomática comenzó después de que WikiLeaks publicó documentos del Departamento de Estado en los que Pascual criticaba la falta de coordinación de las autoridades mexicanas en las operaciones dirigidas contra los líderes de los carteles.

Calderón criticó duramente a Pascual en una entrevista en un periódico en febrero, diciendo que el diplomático estadounidense había mostrado "ignorancia" y distorsionó lo que ocurría en México.

México y Estados Unidos comercian más de 1.000 millones de dólares al día a través de su frontera y en los últimos años aumentaron la coordinación de inteligencia en las operaciones para capturar a los grandes narcotraficantes.

Cuando Pascual renunció, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, dijo que lo había hecho "para evitar que los temas planteados por el presidente Calderón pudiesen distraer del importante negocio de avanzar en nuestros intereses bilaterales".