Washington. La Agencia Central de Inteligencia (CIA) engañó reiteradamente al público, al Congreso y a la Casa Blanca sobre sus interrogatorios agresivos y tortura contra detenidos después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, se indicó en un informe del Senado de Estados Unidos publicado este martes en Washington.

La CIA minimizó la brutalidad de los interrogatorios y exageró la utilidad de la información que recabó, incluyendo su papel en la puesta en marcha del ataque estadounidense en el que murió el líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, indicó el informe del Comité de Inteligencia del Senado.

En el informe de 6.000 páginas también se señaló que el programa "Técnicas de Interrogatorio Mejoradas" evadió un escrutinio efectivo de instancias externas mucho tiempo después de su creación en el 2002.

Los registros de la CIA muestran que el entonces presidente estadounidense George W. Bush nunca fue informado completamente por la agencia sobre las técnicas de interrogatorio con tortura, sino hasta 2006.Los registros de la CIA muestran que el entonces presidente estadounidense George W. Bush nunca fue informado completamente por la agencia sobre las técnicas de interrogatorio con tortura, sino hasta 2006.

La Casa Blanca y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, apoyaron la decisión de publicar el informe, a pesar de las advertencias de los legisladores y de algunos funcionarios de la administración en el sentido de que podría haber una reacción violenta contra los estadounidenses.

Obama indicó en una declaración escrita emitida después de darse a conocer el informe que las técnicas de interrogatorio de la CIA durante la época de Bush "hicieron un daño significativo a la posición de Estados Unidos en el mundo e hicieron más difícil la búsqueda de nuestros intereses con los aliados y socios".

Aunque Estados Unidos "hizo muchas cosas bien" en los años posteriores a los ataques terroristas del 11 de septiembre, Obama dijo que "algunas de las acciones emprendidas fueron en contra de nuestros valores".

Esta es la razón por la que "prohibí la tortura de manera inequívoca" al asumir el cargo en 2009, señaló el presidente.

"Estos duros métodos no sólo contradijeron nuestros valores como país, sino que tampoco sirvieron a nuestros más amplios esfuerzos de combate al terrorismo o a nuestros intereses de seguridad nacional", dijo Obama.

"Además, estas técnicas hicieron un daño significativo a la posición de Estados Unidos en el mundo e hicieron más difícil la búsqueda de nuestros intereses con los aliados y socios", indicó Obama.

El presidente agregó que "esta es la razón por la que seguiré utilizando mi autoridad como presidente para asegurar que nunca volvamos a recurrir a estos métodos".

La preparación del informe largamente aplazado requirió cinco años y se basa en más de seis millones de documentos internos de la CIA. Comandantes militares y embajadas estadounidense en todo el mundo están en alerta ante los posibles efectos colaterales y amenazas a la seguridad que podrían generarse por la información sensible incluida en el informe.