Asunción. El Senado paraguayo aprobó este jueves, por amplia mayoría, un proyecto de ley que declara estado de excepción en el norte del país para reforzar el operativo de búsqueda de un grupo armado de izquierda que tiene en vilo a la zona, atendiendo con cambios un requerimiento del gobierno.

Durante el estado de excepción, el Poder Ejecutivo puede ordenar la detención y el traslado de personas, así como prohibir o restringir reuniones públicas y manifestaciones, según la Constitución.

La Cámara alta, de mayoría opositora, rechazó una iniciativa presentada horas antes por el presidente Fernando Lugo, pero aprobó otra similar con modificaciones que buscan evitar que los detenidos puedan optar por abandonar el país, explicó una fuente legislativa.

La medida propuesta por el senador opositor Marcelo Duarte debe ser tratada ahora por la Cámara de Diputados antes de convertirse en ley.

El proyecto original presentado por Lugo declaraba estado de excepción en los departamentos de San Pedro, Concepción, Amambay, Alto Paraguay y Presidente Hayes, limítrofes con Brasil y Bolivia, por un lapso de 60 días.

La decisión fue tomada tras la muerte el miércoles de un policía y tres civiles que habrían sido atacados por miembros de la banda denominada Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

"Pedimos que (el proyecto) tenga un tratamiento de urgencia por la situación que vive el país en estos cinco departamentos y al mismo tiempo pedimos que las fuerzas militares puedan tener la amplia libertad para poder actuar", dijo el presidente en una conferencia de prensa en la sede del Poder Legislativo.

Lugo se reunió con el titular del Congreso, Miguel Carrizosa, y los líderes de los partidos representados en ambas cámaras para consensuar la declaración del estado de excepción, que era utilizado con frecuencia durante la dictadura de 35 años del general Alfredo Stroessner.

La aprobación de un proyecto distinto al presentado por el presidente responde en parte a los constantes roces entre ambos poderes del Estado.

Despliegue militar. Lugo suspendió un viaje a Bolivia previsto para el jueves y ordenó un fuerte despliegue de policías y militares en el norte para facilitar la búsqueda del EPP.

Varios de sus integrantes fueron entrenados y asesorados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según autoridades paraguayas que aún lo consideran una banda de delincuentes comunes pero teme que pueda convertirse en una guerrilla similar a la colombiana.

El grupo tendría vínculos con la guerrilla colombiana y sus miembros son señalados como responsables de al menos cuatro secuestros desde 2001, el último de ellos el de un empresario pecuario liberado a comienzos de año luego de tres meses de cautiverio.

El EPP estaría integrado por un centenar de personas que reivindican la lucha armada para cambiar el sistema y operan en zonas boscosas de difícil acceso en una región productora de marihuana donde el Estado está prácticamente ausente.

En los departamentos que serían alcanzados por el estado de excepción se practica la ganadería intensiva y los empresarios pecuarios han reclamado últimamente al gobierno por mayor seguridad.

La última vez que se declaró estado de excepción en Paraguay fue durante el gobierno del presidente Luis González Macchi en 2002, en el marco de una serie de manifestaciones en su contra que dejaron varios heridos.