La ilegal base naval estadounidense en Guantánamo, Cuba, es una amenaza permanente para los pueblos de América Latina, afirmó
en la isla la presidenta del Consejo Mundial de la Paz, María do Socorro.

La funcionaria dijo que esa instalación es ilegal y que se encuentra en esa zona este de la isla desde 1903 "en contra de la voluntad del pueblo cubano".

Ese enclave debe seguir bajo el foco y la mirada atenta de los latinoamericanos, porque Estados Unidos trata de revertir la situación en América Latina para convertirla en su patio trasero, consideró Do Socorro al intervenir en el IV Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, en la capital homónima guantanamera.

En su opinión, esa intención no ha desaparecido, y agregó que el Panamericanismo, la Alianza para el Progreso y otras tantas políticas aplicadas por Washington reafirman tal propósito.

Dijo asimismo que las bases militares en el exterior, no son más que mecanismos de control y razones para realizar impunemente el saqueo de recursos naturales como el gas, el petróleo o el agua.

Do Socorro llamó a los participantes en el evento a denunciar esa política de Estados Unidos y a exigir la devolución del territorio ocupado en Guantánamo, así como el fin del bloqueo contra Cuba.

La prisión existente en esa área militar se ha convertido en un centro de tortura donde se atenta contra la vida de supuestos terroristas, la mayoría de ellos secuestrados de sus países y trasladados sin que medie ningún procedimiento legal, acotó la presidenta del Consejo Mundial de la Paz.

A esa cita, que sesiona desde este lunes y hasta el miércoles en la ciudad de Guantánamo, asisten pacifistas de 46 países, embajadores acreditados en la mayor de las Antillas y colaboradores del Movimiento Cubano por la Paz.