Su meta: que en julio, a tres meses de las elecciones regionales, las colectividades sean capaces de entregar información parcial sobre su estructura y miembros, su presupuesto general y ejecución, sus normas y plan de compras anual, así como las contrataciones adjudicadas, los plazos de cumplimiento de los contratos, un plan anticorrupción y mecanismos de publicación de esta información.

Para Precht, está casi todo por hacer. “Revisamos las mediciones de Transparencia por Colombia, que dice que incluso en estándares muy básicos el trabajo de los partidos ha sido precario. Todavía los movimientos no cumplen, a pesar de que la ley comenzó su aplicación hace un año. Estos mecanismos van contra culturas internas, que son mecanismos centenarios en el caso de los partidos tradicionales. Vencer esas culturas es una tarea progresiva”, aseguró en diálogo con este diario.

De acuerdo con el chileno, el Estado colombiano se puso al día respecto a Latinoamérica con la Ley de Transparencia, pues, en la región, este tipo de normas empezaron a producirse desde el comienzo de siglo. Sin embargo, aseguró que el país va un paso adelante, ya que incluyó a los partidos como sujetos que tienen la obligación de entregar la información antes mencionada a cualquier ciudadano.

Agregó Precht que ahora la Procuraduría y la Secretaría de Transparencia tienen la tarea de acordar con los partidos una aplicación progresiva de la ley y unas metas concretas que sean realizables en el mediano plazo. “Hay que ser exigentes, pero no ansiosos”, puntualizó.