Dos explosiones sacudieron este martes por la mañana el aeropuerto de Bruselas y otra más se produjo en una céntrica estación de metro, cerca de la sede de la Unión Europea en esa ciudad belga, con al menos 34 muertos, aseguraron testigos y medios de comunicación locales.

Según informó la prensa belga, dos explosiones se escucharon poco antes de las 08:00 de la mañana, hora local (07:00 GMT), en el aeropuerto Zaventem de Bruselas, las cuales causaron graves desperfectos en el vestíbulo de salidas del mismo.

Poco antes de las explosiones hubo disparos y gritos en árabe, indicó la agencia de noticias del país, Belga.

Informaciones no confirmadas en las redes sociales revelaron que las explosiones tuvieron lugar cerca del mostrador de facturación ("check-in") de la aerolínea American Airlines, aunque ésta manifestó que ninguno de sus empleados había resultado herido.

Los servicios de inteligencia belgas había adelantado que conocían planes para llevar a cabo ataques terroristas en el país, pero que no sabían ni cuándo ni dónde, informó el canal francés de televisión BFMTV citando a la policía belga.

"Debido a dos explosiones ocurridas esta mañana, el aeropuerto de Bruselas estará cerrado hasta nuevo aviso", anunció la compañía aérea Brussels Airlines en su página web oficial, agregando que todos los vuelos fueron cancelados y las instalaciones, evacuadas.

El tráfico ferroviario y de autobuses al aeropuerto también se suspendió.

Asimismo, las estaciones de metro se cerraron y los pasajeros fueron evacuados, además de pedirse a la gente que se mantuviera alejada de ellas.

Poco después de las deflagraciones en el aeródromo, Bélgica elevó su nivel de alerta terrorista de tres al máximo, cuatro, anunció un portavoz del ministro del Interior belga, Jan Jambon.

Las explosiones, que también dejaron 136 heridos, llegan días después de la detención de un presunto participante en los atentados terroristas en París del pasado noviembre, en los que 130 personas perdieron la vida. La policía belga se había mantenido alerta ante cualquier represalia.

Hasta este momento, nadie ha asumido la autoría de los ataques en Bruselas.

Varios líderes del mundo expresaron sus condolencias, entre ellos el primer ministro británico, David Cameron, quien señaló en su cuenta de Twitter que harían todo lo posible para ayudar.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, condenó en términos enérgicos las explosiones y trasladó al pueblo belga la solidaridad de Moscú en estos momentos difíciles.

"El presidente Putin ya ha enviado y expresado sus condolencias a Bélgica por la muerte de civiles en una serie de explosiones ocurridas en Bruselas", dijo a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.

El primer ministro de Suecia, Stefan Lofven, tildó las explosiones del martes en la capital belga de ataque contra la democracia europea, y afirmó en un comunicado que "jamás aceptaremos que terroristas ataquen nuestras sociedades abiertas".

Por su parte, el premier danés, Lars Loekke Rasmussen, también denunció las explosiones como un "ataque infame" en su cuenta de Twitter, diciendo que sus pensamientos estaban con las víctimas y sus familias.