Brasilia. El candidato presidencial opositor de Brasil, José Serra, dijo este martes que de ganar las elecciones de octubre recortaría los gastos superfluos del presupuesto del país y haría que el presidente del Banco Central siga las políticas del Gobierno.

El ex gobernador del estado de Sao Paulo es el candidato del centrista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) sobre una plataforma de un Gobierno austero.

"Necesitamos gastar menos en el aparato (estatal) y más en la gente", dijo Serra durante un evento organizado por la Confederación Nacional de la Industria (CNI).

"En el Gobierno federal, la obesidad hasta da gusto. Imaginen cuánto se podría aumentar la eficiencia ahí", dijo Serra a modo de broma, remarcando que él aumentó las inversiones y redujo la deuda cuando fue gobernador de Sao Paulo.

Serra está empatado en los sondeos de opinión con la candidata del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) y ex jefa de Gabinete del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Dilma Rousseff, para las elecciones presidenciales del 3 de octubre.

Lula, que por ley no puede presentarse como candidato para un tercer período consecutivo, eligió personalmente a Rousseff para postular a la sucesión en el cargo.

Según un estudio presentado durante el evento de la CNI con los tres principales candidatos presidenciales, Brasil se encuentra en el lugar 128 entre 133 países en términos de eficiencia gubernamental.

"Es evidente que necesitamos mejorar al estado. Necesitamos mejorar la proporción costo-beneficio de los impuestos", sostuvo Paulo Godoy, director de la asociación brasileña de infraestructura.

Líderes de la industria brasileña presentaron a los candidatos una lista de obstáculos que, dijeron, afectan a la competitividad internacional de Brasil, incluyendo una moneda fuerte, una alta carga impositiva y burocracia.

"Nuestra carga impositiva es sofocante", dijo Aguinaldo Diniz, director de la asociación textil nacional.

Banco Central.  Serra tocó un punto delicado de su audiencia cuando criticó duramente la política fiscal y monetaria del Gobierno actual y afirmó que Brasil tiene las mayores tasas de impuestos y de interés en el mundo.

La carga impositiva total excede un 36% del Producto Interno Bruto (PIB) en la mayor economía de Latinoamérica, mucho más que en la mayoría de los grandes países desarrollados.

La tasa de interés referencial de Brasil es actualmente de un 9,5% y se prevé que se ubicará en un 11,75% a fin de año, según el más reciente sondeo semanal Focus del Banco Central entre entidades financieras.

Si se convierte en el próximo presidente de Brasil, el Banco Central tendrá que alinearse al Gobierno, aseguró Serra.

"El Banco Central necesita ser parte de la política económica del Gobierno", afirmó Serra ante la audiencia.

"Nunca toleraría en mi Gobierno a un ministro de Hacienda y a un presidente del Banco Central que no se lleven bien", dijo posteriormente en una rueda de prensa.

Serra, un prestigioso economista con una larga trayectoria en el servicio público, defiende políticas que a menudo lo han colocado a la izquierda de su partido.

Como resultado de eso, algunos inversores temen que si gana las elecciones de octubre, pueda perseguir un mayor involucramiento del Estado en la economía.

Desde el lanzamiento de su candidatura el mes pasado, Serra ha sido cuidadoso con sus opiniones sobre política económica, criticando al Gobierno actual, pero dando pocas propuestas detalladas.