Río de Janeiro. Al menos 44 personas continúan desaparecidas tras desplomarse este martes un edificio de 24 plantas en el centro de Sao Paulo, la ciudad más grande de Brasil, que estaba ocupado por 146 inquilinos, informó este miércoles el Cuerpo de Bomberos.

Los equipos de rescate aún buscan con perros adiestrados a posibles víctimas del desplome, que se produjo tras un incendio en la quinta planta del edificio y que provocó serios daños en la estructura, la cual acabó cediendo.

Estos equipos usan drones con cámaras especiales para detectar calor y reconocer temperatura y piel humana, para intentar localizar supervivientes entre los escombros.

El Cuerpo de Bomberos admitió desconocer si los desaparecidos estaban dentro o no del edificio cuando se produjo el derrumbe, aunque se calcula que la mayoría estaba en el inmueble.

La única persona fallecida de manera oficial hasta el momento es un hombre que estaba a punto de ser rescatado con una cuerda cuando el edificio se desplomó.

El edificio, antigua sede de la Policía Federal en Sao Paulo, era ocupado por 372 personas pertenecientes a 146 familias, según los Bomberos.

La previsión del Cuerpo de Bomberos es empezar este jueves a remover la estructura del edificio y se espera que los trabajos duren al menos una semana.

El edificio se incendió la madrugada de este martes, y tras extenderse las llamas por toda la estructura, la construcción acabó derrumbándose y afectó a dos edificios próximos.

La única persona fallecida de manera oficial hasta el momento es un hombre que estaba a punto de ser rescatado con una cuerda cuando el edificio se desplomó, según puede verse en grabaciones.

Debido al desplome de la estructura, el ayuntamiento de Sao Paulo anunció una revisión de cerca de 70 edificios ocupados en la ciudad, donde se calcula que viven unas 4.000 familias de pocos recursos, con el fin de verificar si las estructuras están en buen estado.