Roma. El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, rechazó una oferta de paz de un rival dentro su coalición, lo que podría anticipar un enfrentamiento al interior de su gobierno de centroderecha, plagado de disputas internas.

Berlusconi lleva meses inmerso en un conflicto abierto con Gianfranco Fini, presidente de la Cámara baja y cofundador de su partido Pueblo de la Libertad, lo que ha llevado a especulaciones de que su gobierno podría caer mucho antes de que finalice su mandato el 2013.

El primer ministro reunirá el jueves por la noche a destacados líderes del partido, en un encuentro en el que se espera que se presente una moción de censura a Fini, según una fuente del partido.

En una entrevista con el diario Il Foglio el jueves, Fini dijo que estaba dispuesto a llegar a un acuerdo con Berlusconi para poner fin a su creciente y enconada rivalidad.

"Volvamos a empezar todo de nuevo, sin resentimiento", declaró. "Berlusconi y yo no tenemos un deber de ser amigos o incluso de parecer que somos amigos, pero deberíamos cumplir un compromiso político y electoral con el pueblo italiano", agregó.

Sin embargo, periódicos italianos dijeron que Berlusconi se había reunido con aliados de su partido el miércoles por la noche y decidió que la oferta de Fini, quien se estima controla unos 50 votos en el Parlamento, había llegado demasiado tarde.

"Berlusconi dispuesto a expulsar a Fini", tituló el diario La Repubblica.

Una ruptura entre los bandos enfrentados del Pueblo de la Libertad podría llevar a elecciones anticipadas, lo que se evitaría si Berlusconi garantiza el apoyo en el Parlamento de partidos centristas más pequeños.

El presidente Giorgio Napolitano también podría nombrar a un gobierno interino hasta la celebración de nuevas elecciones, como la administración encabezada por el ex ministro de Finanzas Lamberto Dini en 1995.

"Sin posibilidad de cambio". La hostilidad entre los dos líderes ha eclipsado la política italiana por meses, complicando iniciativas para aprobar un presupuesto de austeridad de 25.000 millones de euros dirigido a mejorar las finanzas públicas del país.

El proyecto, que reduce el gasto y congela los salarios de trabajadores de sectores públicos, superó el jueves su última barrera legislativa, despejando uno de los principales obstáculos que habían evitado que Berlusconi hiciera una ruptura abierta.

En un discurso a embajadores el miércoles, Berlusconi dijo que la coalición de gobierno entre el Pueblo de la Libertad y la Liga Norte, más pequeña, era lo suficientemente fuerte como para sobrevivir sin Fini.

"No hay absolutamente ninguna posibilidad de cambio en la coalición o el gobierno", declaró.

Además de las divisiones internas, el gobierno de Berlusconi se ha visto abrumado por una oleada de escándalos que han costado el puesto a dos ministros y un secretario de Estado. llevando a algunos aliados cercanos a una investigación judicial sobre tráfico de influencias.