La Paz, EFE. El gobierno boliviano comenzó este jueves a última hora una reunión con los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) para analizar las posibles soluciones al conflicto liderado por los sindicatos que exigen con protestas mejores rentas de jubilación.

El ministro de Trabajo, Daniel Santalla, y su colega de Economía, Luis Arce, se reúnen a puerta cerrada con el máximo dirigente de la COB, el minero Juan Carlos Trujillo, y otros representantes de los sindicatos mineros, confirmaron varios medios de comunicación.

Santalla invitó a los líderes de la entidad sindical a dialogar sobre su demanda, al cumplirse el cuarto día de protestas en varias regiones del país, con movilizaciones y bloqueos de carreteras.

Trujillo aceptó dialogar con las autoridades pero puso como condición que se libere a las decenas de mineros que continúan detenidos y han sido acusados de cometer acciones violentas.

La COB reclama que los trabajadores puedan cobrar una jubilación mensual con un valor igual al cien por cien de los últimos sueldos que recibían y no sólo con un 70% como fija la ley de pensiones.

Para el gobierno, la demanda sindical pone en peligro el sistema de las jubilaciones.

En el cuarto día de manifestaciones, la policía volvió a intervenir bloqueos en rutas de las regiones de Santa Cruz y Tarija, mientras que hubo una marcha de maestros en La Paz.

En Oruro, los agentes cargaron con gases lacrimógenos contra una vigilia de obreros que reclamaban la liberación de sus compañeros detenidos, en tanto que las autoridades denunciaron el "secuestro" de tres policías por parte de los mineros de Huanuni.

Las protestas no han logrado paralizar el país, pues la huelga convocada por la COB se cumple sólo en los hospitales del Estado, en la mina Huanuni y en algunas universidades.

Entre el martes y miércoles, cuando las protestas se tornaron más violentas, la policía confiscó 1.064 cartuchos de dinamita, 625 kilos de la sustancia explosiva llamada "anfo", 200 metros de mecha y 200 unidades de fulminantes, entre otros materiales explosivos.

"Esto es prácticamente un arsenal, podemos caracterizar esta movilización como un bloqueo y un paro violento", sostuvo en una conferencia de prensa el ministro de gobierno, Carlos Romero.

En un acto, el presidente Evo Morales expresó su preocupación por las protestas de los obreros de la mina Huanuni, a quienes recordó que ese yacimiento fue nacionalizado en 2006 "para generar divisas" para el Estado y no para gastar "toda la plata en sueldos".

"Cómo algunos dirigentes, algunos grupos de trabajadores, pueden hundir a nuestra empresa, todo por ambición (...) "Yo me pregunto entonces para qué vamos a nacionalizar si así va a ser una empresa minera, una empresa del Estado", cuestionó el gobernante.