Una asamblea de organizaciones sindicales de Bolivia rechazó este martes un acuerdo preliminar alcanzado el día anterior con el gobierno y decidió continuar una huelga iniciada la semana pasada en demanda de mejoras salariales que no ha afectado hasta ahora la producción del país.

El llamado "ampliado" de la Central Obrera Boliviana (COB), en una decisión que se perfilaba como el mayor desafío sindical a Morales, aprobó presentar una "contrapropuesta" al gobierno y llamó a "continuar sin tregua" las protestas, que convulsionan La Paz y han afectado mayormente el área salud y educación.

"No hay ninguna aceptación al documento del gobierno (...) nosotros vamos a responderlo incluyendo contrapropuesta, argumentando con puntos más sólidos", dijo el líder de la COB, Pedro Montes, tras una deliberación de cuatro horas en la que parecieron imponerse los sectores sindicales más radicales.

El rechazo de los sindicatos -que solicitan un aumento de al menos 15% en los salarios- fue anunciado un par de horas después de que Morales, en su primera declaración desde que estalló el conflicto, advirtiera que un incremento salarial mayor al 10% ya decretado agravaría el déficit fiscal.

El déficit fiscal previsto para este año es de 4,0% del Producto Interno Bruto.