La Paz. Los sindicatos bolivianos se distanciaron este viernes de su aliado, el presidente Evo Morales, al convocar a una huelga nacional la próxima semana en demanda de un aumento salarial mayor a 5% decretado por el Gobierno.

El anuncio de la primera huelga general contra Morales dejó sentado un escenario de división para las celebraciones del Día del Trabajo, a diferencia de lo ocurrido hace un año, cuando el presidente cocalero compartió palco con el líder de la Central Obrera Boliviana (COB), el minero Pedro Montes.

"La decisión del paro nacional el próximo martes es irrevisable, porque el Gobierno ha dicho que el aumento salarial es irrevisable", dijo Montes a reporteros, sin responder a duras críticas de sindicalistas radicales que lo consideran sometido al Gobierno.

La COB, autodefinida como pluralista, es formalmente independiente del Gobierno, pero con Montes a la cabeza ha apoyado abiertamente las principales medidas de Morales, entre ellas la nacionalización de diversos sectores de la economía como los hidrocarburos, la minería y las telecomunicaciones.

La organización sindical y el Gobierno iniciaron inclusive la redacción conjunta de nuevas leyes del trabajo y pensiones, pero el anuncio del aumento salarial de 5% animó a sectores sindicales radicales que impulsaron la convocatoria a la primera huelga nacional desde que Morales llegó a la presidencia en el 2006.

Las protestas comenzaron en realidad este viernes, con marchas callejeras de maestros de La Paz, cuyo sindicato está dirigido desde hace más de dos décadas por activistas de línea trotskista.

Montes dirigió este jueves una reunión de sindicatos nacionales de la que surgió la decisión de la huelga nacional, pese a un vehemente llamado del vicepresidente Álvaro García a evitar la protesta "por conciencia y responsabilidad".

García dijo este jueves, cuando parecía inminente la protesta sindical, que el aumento del 5 por ciento, que será retroactivo a enero, compensaba con creces la inflación de 2009, que fue de sólo 0,26%.

Con el incremento, el salario mínimo nacional subirá a 679 bolivianos, unos 96 dólares, según la Federación de Fabriles de La Paz, uno de los sindicatos más fuertes de la COB, que pidió un aumento del 12 por ciento, igual que en el 2009.

"Hay todavía pendiente una serie de demandas en términos de salario, lo entendemos, pero el 5 por ciento es el esfuerzo que puede hacer ahora el Estado, que tiene que atender también demandas sociales de aumento de inversiones", dijo García, mientras Morales realizaba una visita de trabajo a Venezuela.