Beirut. Siria recibió más sanciones de Europa y críticas de Turquía y Jordania el lunes, tras una sorpresiva decisión de la Liga Arabe de suspender su membresía por no detener la represión contra los manifestantes que se oponen al presidente Bashar al-Assad.

Siria parece cada vez más aislada, pero aún tiene el apoyo de Rusia, que dijo que la Liga Arabe tomó una medida equivocada y acusó a Occidente de incitar a los opositores de Assad.

El levantamiento popular contra el presidente, inspirado en las revueltas en el resto del mundo árabe, sumió a Siria en el caos y devastó su economía, ahuyentando a los turistas e inversores. Por otro lado, las sanciones occidentales interrumpieron sus exportaciones de petróleo.

El rey jordano Abdullah dijo que Assad debería renunciar por el bien de su país. "Yo creo que si estuviera en su lugar dimitiría", declaró en una entrevista con BBC World News.

El ministro de Relaciones Exteriores sirio, Walid Moualem, indicó que la decisión de la Liga, que entrará en vigencia el miércoles, es "un paso extremadamente peligroso" en momentos en que Damasco busca implementar un acuerdo para terminar con la violencia e iniciar un diálogo con la oposición.

Siria convocó a una cumbre de emergencia de la Liga Arabe, en un aparente esfuerzo por evitar la suspensión.

El organismo, que aún debe responder al pedido sirio, planea reunirse con grupos opositores el martes, aunque su secretario general, Nabil Elaraby, consideró que es muy pronto como para reconocer a la oposición siria como la autoridad legítima del país.

Moualem dijo que Siria retiró a todas sus tropas de zonas urbanas, liberó prisioneros y ofreció una amnistía a insurgentes armados bajo los términos de la iniciativa acordada por la Liga Arabe hace dos semanas.

Sin embargo, la violencia se agravó desde entonces, sobre todo en la ciudad central de Homs, llevando la cifra de muertos en ocho meses de disturbios a más de 3.500 según un conteo de la ONU. Damasco culpa a grupos armados por la violencia y dice que 1.100 soldados y policías han perdido la vida.

Moualem describió la reacción positiva de Washington a la decisión de la Liga Arabe como una "incitación". El ministro se disculpó por los ataques a misiones diplomáticas en Siria luego del anuncio de la suspensión.

El ministro expresó su confianza en que Rusia y China continuarían bloqueando los esfuerzos de Occidente para que Naciones Unidas condene las acciones de Damasco, y también desestimó los prospectos de cualquier intervención militar occidental en Siria.

"El escenario de Libia no se repetirá", dijo, argumentando que los países árabes y de Occidente sabían que tendrían que pagar un precio militar demasiado alto para confrontar al Ejército sirio.

La UE acordó extender las sanciones contra Siria a otras 18 personas ligadas con la represión, pero señaló que una intervención militar es improbable.