Beirut. Las autoridades sirias liberaron a cientos de presos políticos luego de que el presidente Bashar al-Assad emitió una amnistía general en respuesta a 10 semanas de protestas contra su Gobierno de 11 años, dijo el jueves un grupo de derechos humanos sirio.

Sin embargo, la decisión de Assad para calmar a los manifestantes que reclaman su caída no ha puesto fin a la represión. El martes, fuerzas de seguridad atacaron la ciudad central de Rastan, matando a 41 civiles, indicó el abogado de los derechos humanos Razan Zaitouna desde Damasco.

Una combinación de fuerza y medidas reformistas no ha logrado contener un creciente movimiento contra el Gobierno de Assad. En cambio, ha provocado la condena internacional y la aplicación de sanciones mientras la cifra de muertos civiles, que según los grupos humanos ya llegó a 1.000, sigue subiendo.

Rami Abdelrahman, director del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, dijo que la mayoría de los liberados son manifestantes de los suburbios de Damasco, las ciudades de Banias, Homs y Latakia, al igual que Derá, en el sur, y la región oriental de Hasaka.

"Las liberaciones comenzaron a partir del martes por la noche y siguen al día de hoy. Decenas están siendo transportadas desde complejos centrales de detención en Damasco hasta centros locales, de donde se prevén que saldrán pronto", explicó Abdelrahman.

"Esperamos la liberación de todos los encarcelados en Siria", agregó. Los grupos de derechos humanos estiman que más de 10.000 personas han sido detenidas desde que comenzaron las protestas a mediados de marzo.

Abdelrahman dijo que entre los liberados se encuentra Abbas Abbas, una figura de la izquierda de 69 años que ya había pasado 15 años en prisión como preso político y fue condenado a siete años de cárcel previamente este año por "debilitar la moral nacional".

La amnistía pareció no incluir a la bloguera adolescente Tal al-Molouhy, sentenciada a cinco años de prisión este año por cargos de revelar información a un país extranjero, a pesar de los pedidos de Estados Unidos por su liberación, afirmó Abdelrahman.

Molouhy escribió publicaciones en internet en las que expresó su deseo de participar en la dirección futura de Siria.

Junto a la amnistía, Assad lanzó preparativos para un diálogo nacional, pero figuras de la oposición, activistas y manifestantes dicen que esto tiene poco valor mientras continúe la represión.

Human Rights Watch dijo el miércoles que los testimonios de testigos demostraron que las fuerzas de seguridad condujeron "matanzas sistemáticas y torturas" en Derá. El grupo basado en Nueva York agregó que las acciones podrían ser calificadas como crímenes contra la humanidad.