Sao Paulo. El presidente sirio, Bashar al-Assad, invitó a Brasil a ayudar a negociar la paz en Oriente Medio, una señal de que el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ha fortalecido la posición de su país en el exterior.

En una entrevista en el periódico brasileño Estado de S. Paulo publicada el domingo, Assad dijo que discutiría la posibilidad de que Brasil ayude a llevar a Israel a la mesa de negociaciones con otros países árabes para aliviar las tensiones por su política en la Franja de Gaza.

Lula junto a Turquía intentaron infructuosamente mediar una solución a la crisis nuclear de Irán.

"En mi opinión, el esfuerzo combinado de Brasil y Turquía en el asunto nuclear iraní elevó el papel de Brasil a un nuevo nivel", dijo Assad. "Por eso, esperamos que Brasil pueda actuar para estabilizar Oriente Medio", agregó.

En una inusual visita a América Latina que comenzó el viernes, Assad viajará a Venezuela, Brasil, Argentina y Cuba, en un intento por extender su alcance diplomático, en momentos en que Siria emerge del aislamiento de Occidente y busca las inversiones para su destartalada infraestructura.

Cercano al final de una exitosa e increíblemente popular presidencia de dos mandatos, Lula ha intensificado sus esfuerzos por darle a Brasil un mayor reconocimiento internacional.

"El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil (Celso Amorim) dijo que Brasil está interesado en el proceso de paz y acogemos la ayuda de Brasil", dijo Assad, sugiriendo que Brasil podría ayudar a llevar a los israelíes a futuras negociaciones con los países árabes de la región.

Las fuerzas de seguridad israelíes mataron a nueve activistas turcos propalestinos el 31 de mayo cuando abordaron un buque de ayuda que intentaba traspasar el bloqueo impuesto por el Estado judío sobre Gaza.

Inclinándose ante la presión internacional, Israel alivió su bloqueo pero las tensiones con sus vecinos sigue siendo alta.

Brasil y Turquía ayudaron a mediar un acuerdo anunciado en mayo bajo el cual Teherán enviaría uranio enriquecido al exterior, similar a un plan de intercambio anterior propuesto por Naciones Unidas para mantener las actividades nucleares iraníes bajo control.

El acuerdo fue descartado rápidamente cuando el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó un endurecimiento de las sanciones contra la república islámica en junio, argumentando que Irán simplemente intentaba eludir las demandas internacionales para que frene su programa de enriquecimiento de uranio.