Sao Paulo. El Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), el principal de la oposición, proclamó este sábado al senador Aecio Neves como su candidato para las elecciones presidenciales del 5 de octubre próximo.

Neves, un economista de 54 años y nieto de Tancredo Neves, el primer presidente civil electo en Brasil tras 21 años de dictadura militar pero que murió antes de asumir el mandato, figura en las encuestas de intención de voto como el principal rival de la presidenta Dilma Rousseff, con un 22 % frente al 38 % de la mandataria.

La candidatura de Neves, exgobernador del estado de Minas Gerais y que ya venía recorriendo el país en su condición de precandidato, fue confirmada en una concurrida convención del PSDB en Sao Paulo a la que el senador llegó de manos dadas con el expresidente brasileño Fernando Henrique Cardoso (1995-2002).

Su candidatura fue aprobada por 447 de los 451 delegados con derecho a votar en la convención.

El partido opositor, sin embargo, aún no confirmó el nombre del compañero de fórmula de Neves como candidato a vicepresidente debido a que continúa las negociaciones con algunas formaciones que pueden apoyar la aspiración.

Además de Cardoso, a la convención, ante unas cinco mil personas, también acudieron los dos últimos candidatos del PSDB a la Presidencia, el exgobernador de Sao Paulo y exministro de Salud José Serra, derrotado por Rousseff en las elecciones de 2010, y el actual gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, que fue el segundo más votado en 2006, cuando Luiz Inácio Lula da Silva fue reelegido.

"Estamos dando un paso muy importante para la victoria. El PSDB y sus aliados llegan unidos para la disputa. En cuanto más mentiras ellos digan, más verdades diremos", afirmó Serra, que era señalado como posible candidato, en un discurso en que dejó clara la unidad partidaria.

El candidato también fue apoyado por varios de los principales dirigentes del PSDB en todo el país, como el senador Aloysio Nunes y los gobernadores de Goiás, Marconi Perillo; Alagoas, Teotonio Vilela, y Paraná, Beto Richa.

La proclamación de Neves también fue asistida por dirigentes de partidos que pueden apoyar las aspiraciones del PSDB, como el diputado Paulo Pereira da Silva, dirigente de Solidaridad, y el senador José Agripino Maia, presidente del partido Demócratas (DEM).

El PSDB, tras haber perdido las tres últimas elecciones presidenciales frente al Partido de los Trabajadores (PT), espera poder reaccionar este año con la caída de popularidad que viene sufriendo Rousseff.

Pese a que aún lidera las encuestas de intención de voto con gran ventaja, la jefe de Estado viene perdiendo terreno y los últimos sondeos indican que ya no garantiza su reelección sin necesidad de disputar una segunda vuelta, exigida cuando ninguno de los candidatos obtiene más de la mitad de los votos.

En el último sondeo del Instituto Ibope, divulgado la semana pasada, mientras que la intención de voto en Rousseff cayó dos puntos porcentuales, hasta un 38%, la de Neves subió dos puntos porcentuales, hasta 22%.