Cuando nadie lo esperaba, el presidente José Mujica anunció públicamente “su solidaridad” con Argentina que es centro de duras críticas de parte de España y la Unión Europea por la decisión de estatizar la mayoría del paquete accionario de la petrolera YPF, cambiando las reglas de juego a los inversores.

Desde el viejo continente se anuncian represalias y un freno a las negociaciones entre la UE y Mercosur, donde España –principal afectado por la expropiación– presionará fuerte, según informó a El Observador una fuente diplomática.

Uruguay, a través de la cancillería, había destinado a varios de sus negociadores en ese proyecto para diversificar mercados que es la estrategia que eligió el gobierno para evitar la dependencia de los vecinos.

“Nuestra solidaridad en las verdes y en las maduras. No nos gusta el prepo de la Europa rica. Porque hoy lo usan con ellos y mañana con nosotros, guambia,” dijo Mujica al comentar la decisión de la administración de Cristina Fernández.

El anuncio de Mujica llegó en un momento donde el relacionamiento con el vecino avanza a ritmo forzado por las restricciones que impone la administración argentina y que obligan a una permanente negociación. Argentina pone cada vez más trabas al comercio y no contempla ninguna diferenciación a los productos uruguayos. (ver recuadro).

Claro que estas restricciones comerciales fueron precedidas por una serie de medidas del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner que hacen pensar que la solidaridad de Mujica no es correspondida. Aún se viven los efectos de la presión que Argentina ejerció sobre Uruguay en el ámbito de la OCDE, también están presentes las trabas al dragado del canal Martín García, e igual de estancado se encuentra el proyecto de la regasificadora.

El apoyo de Mujica a Argentina llegó pocas semanas después de que Uruguay otorgara permisos a petroleras internacionales para la exploración en busca de crudo. Sin embargo, jerarcas gubernamentales consultados por El Observador están convencidos que el proceso de la Ronda Uruguay II no se verá afectado por la expropiación que decidió la mandataria argentina, ni por la solidaridad que le expresó Mujica. “La solidaridad del presidente con Argentina no tendrá ninguna consecuencia sobre las inversiones petroleras que recibirá el país por la Ronda Uruguay”, dijo a El Observador desde México, Ramón Méndez, director nacional de Energía. Por su parte, el presidente de ANCAP, Raúl Sendic, que ayer estaba en Río de Janeiro, señaló –antes de que el presidente manifestara su solidaridad– que espera que YPF cumpla los contratos que tiene con Uruguay, en la modernización de la refinería de La Teja y como parte de un consorcio que busca petróleo en la plataforma desde el año 2009.
Respuestas
La “solidaridad” presidencial fue respondida de inmediato por los líderes de la oposición.
El senador Pedro Bordaberry (Partido Colorado) escribió en tu cuenta de twitter “basta de sumisión” con Argentina. “Uruguay hizo un esfuerzo enorme para conservar su buen nombre en 2002 distinguiéndose de Argentina y hoy Mujica lo entrega”. Luego en diálogo con El Observador dijo que “Mujica no tiene derecho a vender el rico patrimonio de cumplimiento que tiene Uruguay, al vil precio de su ideología compartida con Cristina K”.

Desde la otra vereda, la del Partido Nacional, Jorge Larrañaga comentó a El Observador que la actitud de Mujica es “un error grande como el estadio Centenario porque apoyar al gobierno argentino es abrazar al abismo”. También dijo que el respaldo de Uruguay a Argentina “nos lleva a ponernos en contra de Europa, EEUU y la mayoría de América”.
El senador Luis Alberto Lacalle habló con la agencia española EFE y afirmó que Argentina “tomó un camino muy peligroso” al expropiar una petrolera y advirtió que esa medida “no es buena para Uruguay ni para la región”. De todos modos, Lacalle comentó que “las inversiones en Uruguay están garantizadas porque es un país donde el imperio de la ley es total”.

Mujica explicó su postura y afirmó a los medios que “la decisión que tomó Argentina está en el marco de su soberanía. Le gustara a unos y otros no, pero en definitiva los gobiernos pueden tomar esas decisiones. En todo caso el error de Argentina fue haber vendido todo eso, pero ese es un error viejo. Si lo arreglan o no, es un problema del pueblo argentino”, comentó. Además de solidarizarse, el presidente Mujica pasó al ataque y rechazó “el prepo” de Europa.

Una fuente diplomática consultada por El Observador señaló que el escenario planteado con Argentina, que ahora tiene el apoyo político de Uruguay, afectará las relaciones internacionales del Mercosur. “Si había una esperanza en la negociación Mercosur-Unión Europea, esto es la partida de defunción”, afirmó. Mientras tanto, el Parlamento Europeo analiza advertir a Argentina por la expropiación del 51% de YPF a la petrolera Repsol, sobre las consecuencias que eso tendrá en el relacionamiento del país con Europa.