Denver, EE.UU. En su primer debate con el presidente Barack Obama este miércoles, el republicano Mitt Romney tiene la tarea de resultar convincente.

En las próximas cinco semanas -y tres debates- Romney apelará a los votantes para superar a una campaña de Obama que ha opacado a la suya durante buena parte de los últimos cuatro meses.

Romney entra en la recta final de las elecciones del 6 de noviembre en desventaja en los sondeos nacionales y atrás en la mayoría de los nueve estados "cambiantes" que seguramente definirán las elecciones.

Igualmente importante es que Romney es superado por Obama entre los probables votantes en una amplia gama de temas y calificaciones personales que reflejan la magnitud del desafío que enfrenta el republicano en intentar ganarle la presidencia al mandatario demócrata.

Una serie de sondeos de Reuters/Ipsos hasta el domingo 30 de septiembre indican que Obama supera a Romney por 7 puntos porcentuales en preguntas separadas sobre qué candidato manejaría mejor la economía y quién podría crear más empleos, pese a que Romney ha hecho de su experiencia como jefe de una firma privada de inversiones el centro de su campaña.

El debate en Denver se concentrará en la política interna y será seguido por una sesión estilo ayuntamiento el 16 de octubre en Hempstead, Nueva York, y una sesión sobre política exterior en Boca Raton, Florida, el 22 de octubre.

Obama registró ventajas de dos dígitos en las preguntas sobre qué candidato se manejaría mejor en temas tributarios, con un 45% frente a un 34% de Romney, y sobre quién administraría mejor el programa de jubilación de seguridad social para ancianos, con un 44% frente a un 29%.

Los posibles votantes respaldan particularmente a Obama en asuntos más personales. Romney, quien ha sido presentado por la campaña de Obama como un millonario alejado de la realidad del ciudadano corriente, está cerca de 30 puntos por debajo del demócrata en el ítem sobre cuál candidato es más agradable.

El republicano también está 20 puntos más abajo en la pregunta sobre qué candidato es el que mejor entiende a los votantes.

Las preguntas sobre la empatía de Romney podrían palidecer en importancia ante consultas sobre la economía y otras políticas internas, pero tomadas en su conjunto presentan obstáculos significativos para el republicano, cuya dificultad en conectarse con los votantes ha sido un tema constante en su campaña.

"Esos atributos personales son métrica suave. Pero contribuyen respecto a cuánto un votante confía y se siente cómodo con un candidato", dijo la encuestadora de Ipsos Julia Clark.

"Una oportunidad importante". Se estima que el debate del miércoles será visto por alrededor de 50 millones de personas por televisión y por primera vez dará a los votantes la oportunidad de comparar a Obama y Romney lado a lado.

El debate en Denver se concentrará en la política interna y será seguido por una sesión estilo ayuntamiento el 16 de octubre en Hempstead, Nueva York, y una sesión sobre política exterior en Boca Raton, Florida, el 22 de octubre.

Los eventos ofrecerán a los candidatos la oportunidad de romper el considerable ruido político que rodea a las campañas en las que se están gastando más de US$2.000 millones, buena parte de ello para atacar a la oposición.

Para Romney, los debates representan su mejor oportunidad para revertir las opiniones de los votantes insistiendo con su argumento de que Obama es un fracaso en el manejo de la economía.

Los debates también darán al republicano la oportunidad de mejorar su imagen personal, que se ha visto menoscabada en los sondeos debido a que el equipo de Obama lo ha presentado como un tipo rico y desconectado de la realidad cotidiana que relocalizó miles de empleos en el extranjero cuando lideraba Bain Capital.

"Los debates son absolutamente el foro adecuado para mover esos números. Si Romney puede ganar terreno en algunas de esas cuestiones personales, podría ayudarle", sostuvo Clark de Ipsos.

Romney, un ex gobernador de Massachusetts, ha estado un poco más ausente de las actividades de campaña desde hace semanas para prepararse para los debates, que un asesor de campaña reconoció el lunes que son una "oportunidad importante".

"Creo que concentrarse en las cosas que le importan a la gente puede hacerte más empático", comentó el alto asesor de Romney Kevin Madden.

Definiendo a Romney. Datos de Reuters/Ipsos recogidos hasta el domingo mostraban que Obama lideraba con un 43% frente a un 36% de Romney en la pregunta sobre quién lideraría mejor la economía, y con un 44% frente a un 37% respecto de quién tiene el mejor plan para crear empleos.

En la pregunta sobre qué candidato tiene los valores adecuados, Obama se impuso con un 49%, frente a un 36% de Romney.

En tanto, respecto de qué candidato es lo suficientemente duro para el puesto, Obama obtuvo un 47% y Romney un 36%, mientras que en la pregunta sobre cuál de los dos representa mejor a Estados Unidos, un 48% mencionó a Obama frente a un 38% que lo hizo por Romney.

El republicano tendrá la oportunidad de revertir esa percepción en el debate del miércoles. Un sondeo de Quinnipiac divulgado el martes reveló que casi uno de 10 votantes creía que podrían ver algo en los debates que cambiaría su voto, una cifra potencialmente significativa en una campaña reñida.