Tras los recientes arrestos de Servando Gómez, alias La Tuta, y Omar Treviño, conocido como El Z42 -puntos culminantes de la estrategia de México para hacer capturas importantes-, el verdadero trabajo de la maquinaria de seguridad mexicana apenas comienza y consiste en eliminar lo que motiva a los capos de la droga a ser violentos, expone la fundación InSight Crime.

En un análisis escrito por Patrick Corcoran, la fundación indica que las detenciones de La Tuta y El Z42 fueron consideradas un golpe mortal para las organizaciones que lideraban, Los Caballeros Templarios y Los Zetas, respectivamente.

Ello podría significar el final de la importancia de ambos grupos a nivel nacional.

El think tank observa que ninguna de las organizaciones cuenta claramente con un sucesor cuyas capacidades puedan compararse con las de los anteriores y ambas organizaciones operan en regiones muy disputadas, donde sus rivales buscarán sacar provecho de cualquier posible debilidad tanto de Los Caballeros como de Los Zetas.

A decir de InSight Crime, esta dinámica podría provocar olas de violencia en estados como Michoacán y Guerrero, en el caso de Los Caballeros Templarios, y en Nuevo León y Tamaulipas en cuanto a Los Zetas.

La fundación establece que uno de los factores determinantes del crimen organizado mexicano es que ha sido liderado por fugitivos. Todas las grandes figuras del narco capturadas estaban huyendo desde mucho tiempo atrás.

La fundación InSight Crime determina que en el país el incentivo imperante para los cabecillas del crimen fugitivos consiste sólo en evitar la captura en lugar de evitar la violencia que podría conducir a una acusación y una sentencia en un tribunal de justicia.

Es por ello que si México lograra cambiar el modelo del narcotraficante fugitivo, y si lograra que los miembros de los cárteles tuvieran un genuino interés por evitar la violencia, entonces el hampa del país tendería a modos más pacíficos de actuar, expone la fundación.

Aunque logró un amparo para detener la difusión de su imagen por parte de la PGR y cualquier dependencia, el Juzgado Segundo de Distrito en Procesos Penales en el estado de México, dictó auto de formal prisión por lavado de dinero y uso exclusivo de armas del Ejército en contra de Omar Treviño Morales, el Z-42, identificado como líder de Los Zetas.

La defensa de Treviño Morales obtuvo un amparo por los actos de comunicación del gobierno federal durante su detención el pasado 4 marzo.

Por ese motivo, sus abogados lograron que un juez ordenara a todas las autoridades federales que retiren de sus páginas de Internet y de cualquier medio oficial toda la información, imágenes y videos en los que se aluda a Treviño, por considerar que se viola su derecho a la presunción de inocencia.