De acuerdo con cifras del 2014 de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) sobre el tráfico de armas a México, de las 15.392 armas de fuego incautadas y presentadas por autoridades mexicanas, 11,061 -es decir, 71,9%- tenían origen estadounidense.

Al respecto, Clay Boggs, oficial de Programas para el Programa de México en la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus iniciales en inglés), estos números significan que Estados Unidos no ha logrado contener el tráfico de armas a México, lo que alimenta la violencia que se vive en el país .

“Los datos demuestran que el gobierno de los Estados Unidos no ha hecho ningún avance medible en detener el flujo ilegal de armas a través de su frontera sur. Estas armas de fuego están alimentando la violencia en México y en otros países también”, advirtió.

“El tráfico ilegal de armas es un grave problema internacional. Muchas de las reformas más significativas y necesarias para que el gobierno de Estados Unidos aborde este problema (...) requieren la acción del Congreso, pero el Congreso no ha actuado. Algunos gobiernos estatales han tomado el asunto por sus propias manos, aprobando reformas importantes para evitar que las armas caigan en las manos equivocadas”, concluye Boggs.