El gobernador de Morelos, Graco Ramírez, reveló que el crimen organizado propone a los gobernadores controlar los delitos del fuero común a cambio de dejarlos actuar y afirmó que varios mandatarios locales han caído en el error de aceptar la oferta.

“Los grandes grupos delictivos del crimen organizado en Morelos dirigían la policía estatal y las policías municipales estaban bajo su encargo, bajo su nómina, bajo sus decisiones, bajo la oferta que nos hacen seguramente, y hay gobernadores que no lo quieren decir, pero yo sí lo digo, bajo la oferta que nos hacen diciéndonos: ‘Te controlamos el delito del fuero común, pero déjanos actuar y te tenemos el problema resuelto y en paz’. Es una ilusión vana en la que han caído algunos gobernantes”, advirtió el gobernador.

En el Senado, durante las audiencias públicas para analizar la iniciativa presidencial en materia de seguridad a raíz del caso Ayotzinapa, los gobernadores de Morelos y de Nuevo León, Rodrigo Medina, aceptaron que el crimen organizado ha penetrado a las instituciones de seguridad y de justicia.

Medina manifestó a los senadores que sería demagogia decir que no existe el riesgo o la infiltración de la delincuencia en las policías del país y destacó que en Nuevo León se aumentaron los impuestos locales, se cancelaron programas y se despidieron a 1,200 servidores públicos para tener mayor presupuesto destinado a una estrategia de seguridad efectiva.

Ambos gobernadores insistieron que es hora de que el Ejército y la Marina dejen las calles y de que la policía local se haga cargo de la seguridad pública en los estados, lo que se podría lograr con el mando único policial.

“Este hecho (del Ejército y la Mariona en las calles) nos lleva a un desgaste progresivo de las fuerzas armadas, es una fuerza que tiene protocolos de guerra no de policía”, comentó Graco Ramírez.

En su oportunidad, el jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Mancera, reprochó que a nivel local haya subejercicio en el rubro de seguridad, lo que comenzó cuando se pusieron reglas más estrictas en la materia. Por otro lado, reveló que el gobierno del Distrito Federal ha donado armas obsoletas a policías municipales porque no tienen armamento para enfrentar a la delincuencia.

No quieren mando único. Aunque los gobernadores y el jefe de gobierno aceptaron el mando único policial, los alcaldes pusieron en duda la efectividad de la propuesta. Ramiro Hernández, alcalde de Guadalajara, declaró que ni los estados ni la Federación tienen la capacidad de responder por la seguridad de las alcaldías, por lo que rechazó la desaparición de las policías municipales.

El alcalde de Nezahualcóyotl, Estado de México, Juan Manuel Zepeda, declaró que el mando único “no es la panacea”, incluso dijo que los exámenes de control de confianza no dan certeza, toda vez que los criminales pasan las evaluaciones psicométricas.