La primera orden que dio el presidente Tabaré Vázquez a sus ministros fue presentarse este lunes a las ocho de la mañana en sus respectivas secretarías de Estado para ponerse a trabajar de lleno en el rumbo del nuevo gobierno. Más allá de la toma de posesión formal de cada uno de los jerarcas previstas para entre hoy y mañana y de lo ya adelantado durante la transición, el objetivo del equipo que rodea al mandatario entrante es dar inicio cuanto antes a las tareas ejecutivas, dijeron a El Observador integrantes del gabinete.

Para eso Vázquez anunció anoche en cadena de radio y televisión una batería de medidas de gobierno que pretende poner en práctica en los primeros meses de su segundo mandato. “Mañana será el inicio del camino comprometido en nuestro programa de gobierno”, dijo el presidente.

Fuentes del Poder Ejecutivo dijeron a El Observador que hubo un lineamiento claro de priorizar las tareas de trabajo más allá de los actos protocolares previstos para la primera semana.“Lo primero es poner en marcha el gobierno”, dijo un funcionario del nuevo Poder Ejecutivo. El lineamiento también quedó de manifiesto ayer sobre el mediodía en Plaza Independencia durante un diálogo que mantuvieron el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Álvaro García, y el subsecretario de Trabajo, Julio Baráibar, al pie del estrado donde hacia minutos Vázquez había recibido la banda presidencial en manos de José Mujica.

“Ahora lo que queda es trabajar y trabajar”, le dijo Baráibar al dirigente socialista según escuchó El Observador. Vázquez ya había marcado su impronta y el ritmo de trabajo durante la transición, cuando encomendó a sus ministros la elaboración de más de un proyecto de ley por cartera -en alguno de los casos- para presentar en el primer día de su segundo acto. La batería de medidas fue anunciada anoche durante una cadena presidencial que duró 40 minutos, y en la que mostró su firme intención de hacer más que decir.

Anunció un proyecto de ley sobre la violencia en el deporte (con la que dijo será “implacable”), otro contra el alcoholismo, la inminente reglamentación de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (más conocida como ley de medios) y la salida del Ministerio Público y Fiscal del Ministerio de Educación y Cultura para que pase a ser un servicio descentralizado con control parlamentario (ver página 6). Sobre esto último se aclaró la forma jurídica del cambio, ya que en un principio se manejó la posibilidad que los fiscales dependan de Presidencia, lo cual generó críticas de la oposición y del sistema judicial. Los proyectos serán presentados en profundidad el jueves ante legisladores oficialistas y opositores.

Según está previsto, esa reunión será el primer encuentro entre Vázquez y el presidente saliente, José Mujica ya como senador, tras el cambio de mando.El primer Consejo de Ministros será en la mañana del lunes 9. El encuentro está previsto en Torre Ejecutiva, dijeron a El Observador fuentes oficiales. Tanto en el primer mandato de Vázquez (2005-2010) como en el de José Mujica (2010-2015), cada sector del FA buscó ubicar ministros en áreas que le interesaban.En el primer gobierno Vázquez colocó a cabezas de listas de los distintos grupos de la coalición en el gabinete. Mujica mantuvo la lógica del reparto y continuó con los equilibrios hasta el extremo de pedirle a sectores del FA que propusieran personas para los ministerios solo por el hecho de corresponderle ese puesto a tal o cual grupo.

En esta oportunidad, sin embargo, Vázquez resolvió por sí solo y sin consultar a las agrupaciones del FA, y además optó por personas de su confianza y con experiencia de gobierno.Seis de ellos fueron ministros de su administración, uno fue su vicepresidente, Rodolfo Nin Novoa, y otro su secretario de la Presidencia, Miguel Ángel Toma.

El presidente dijo que su gobierno dará “señas de identidad nítidas” y reiteró una de sus frases de cabecera. “Dentro de la Constitución y la ley todo. Fuera de ellas nada”, dijo. También sostuvo que hará foco en la “prudencia, transparencia y rendición de cuentas”.Vázquez reafirmó las medidas anunciadas el 1º de junio de 2014 en el discurso que brindó tras ganar en la interna del Frente Amplio contra la senadora Constanza Moreira. Además agregó otros compromisos asumidos en campaña. El mandatario sostuvo que “existe un fuerte compromiso en reducir drásticamente el delito de rapiña”.

En la campaña, Vázquez se comprometió a bajar 30% ese delito en cinco años.La rapiña, entendida en el Código Penal como el robo con violencia, no paró de crecer en los últimos cinco años. Es más, ningún gobierno de la década de 1980 hasta ahora pudo frenarlo, ni siquiera en dictadura (1973-1985).

Antes y después de Mujica. Como es habitual, Vázquez amaneció temprano en su casa ubicada en el Prado y sobre las 8.50 horas salió a la vereda de su domicilio de la calle Buschental para hablar con periodistas y saludar a vecinos militantes. Luego habló ante la Asamblea General en el Palacio Legislativo donde tomó la investidura por segunda vez y pasó a la historia como uno de los pocos con esa condición. Además de ser el tercer uruguayo en lograr dos veces la Presidencia (antes, Fructuoso Rivera y Julio Sanguinetti) y el segundo en lograrla por el voto directo, Vázquez fue el mandatario que obtuvo más votos en la historia del país. “Hoy la vida me dio una segunda oportunidad”, dijo Vázquez en el Parlamento antes de recorrer avenida del Libertador para dirigirse a la Plaza Independencia.

Ayer, pese a la asunción de Vázquez, Mujica, que llegó a Plaza Independencia en su Volkswagen Fusca en medio de un “olé-olé-olé, Pepe, Pepe” de los militantes presentes, buscó tomar el centro de la escena (ver página 13). El tupamaro y líder del MPP ya anticipó que seguirá de cerca todos los temas que presente el nuevo gobierno desde el Parlamento junto a los otros 29 legisladores de su sector.La puja de poder entre los dos líderes del FA ya generó fricciones durante la transición y hacen sospechar que para Vázquez habrá un escenario interno distinto al que tuvo en su primer gobierno (ver páginas 9 y 11).“Intentaré no defraudarlos”, dijo Vázquez ayer en su breve discurso de Plaza Independencia al cerrar el acto de cambio de mando.

Según supo El Observador, la palabra de Vázquez estaba prevista en el protocolo para el momento anterior a que suban al estrado los alumnos de la escuela Yugoslavia, centro al que el presidente concurrió como niño, pero fue postergada sobre la marcha. Vázquez habló luego de saludar durante más de media hora al centenar de diplomáticos extranjeros presentes. En ese momento, parte de los militantes ya se habían retirado.

Los ausentes. En tanto, la de la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner (ver recuadro), no fue la única ausencia en Plaza Independencia que molestó en el oficialismo. Por otra parte, a la presidenta del FA, Mónica Xavier, le llamó la atención que los líderes opositores, Luis Lacalle Pou y Pedro Bordaberry, no estén en el momento que Vázquez se calzó la banda. En la campaña, Vázquez anunció un diálogo social y político sobre distintos temas como economía y educación, área en que prometió un cambio en su “ADN”. El presidente deberá pulir su relación con los opositores que comenzó empantanada tras negar la presencia de dirigentes de otros partidos en el Consejo Directivo Central (Codicen) y los directorios de la Administración de Servicios de Salud del Estado y del Banco de Previsión Social.Ayer, Vázquez volvió a dejar en claro cómo se relacionará con la oposición. Afirmó que dialogará todas las veces que sea necesario pero advirtió que lo hará bajo el parámetro del programa de gobierno del Frente Amplio.“El diálogo y los acuerdos han de estar orientados por la voluntad y el mandato de la ciudadanía”, agregó.