Montevideo. El presidente electo de Uruguay, Tabaré Vázquez, se comprometió a atender las demandas actuales en base a las propuestas programáticas del oficialista Frente Amplio (FA) y promover un relevo generacional en el gobierno.

Vázquez se manifestó así en una carta pública difundida este sábado en el Plenario Nacional del FA, al que presentó renuncia para asumir la presidencia el 1 de marzo de 2015 de manos del mandatario José Mujica.

La entrante administración plantea desafíos en la atención de las demandas "según nuestras propuestas programáticas y compromisos de gobierno" y en "anticipar el futuro trazando las coordenadas estratégicas del Uruguay del siglo XXI".

Y también en "auspiciar y promover un relevo generacional, porque la calidad de un proyecto político también se mide por su capacidad de renovarse en ese aspecto", agrega el texto.

"Renunciar a este cargo en la dirección del FA no significa dejar de ser frenteamplista", aclaró el futuro gobernante, quien ya se desempeñó en el cargo en el primer gobierno del FA entre 2005 y 2010.

"Por el contrario, en el desempeño de las tareas que la ciudadanía me ha confiado los valores, principios y compromisos programáticos del Frente Amplio serán mi hoja de ruta y los frenteamplistas, como siempre, mis compañeros en ese recorrido", añadió.

En la misiva, agradece a todos los frenteamplistas "por la labor cumplida durante la campaña electoral" con una tarea "pertinaz y entusiasta" que fue "decisiva para el triunfo" y será "fundamental para el cumplimiento del mandato de gobierno que la ciudadanía nos hay confiado".

Por otra parte, indica que el proceso de transición se realiza "en plena sintonía con el equipo de gobierno actual, con metodología de trabajo sistémica y, obviamente, con criterio político y sentido de país".