Hombres armados lanzaron múltiples ataques en la capital afgana de Kabul el domingo, asaltando embajadas occidentales en el fuertemente vigilado distrito diplomático central y el Parlamento en la zona oeste.

Insurgentes talibanes se adjudicaron la responsabilidad de la ofensiva, una de las más graves en la capital desde que las fuerzas afganas apoyadas por Estados Unidos sacaran al grupo del poder en el 2001, y dijeron que también habían atacado el complejo donde se ubica el palacio del presidente Hamid Karzai.

"Estos ataques son el inicio de la ofensiva de primavera y los hemos planeado por meses", dijo a Reuters el portavoz talibán Zabihullah Mujahid.

Los talibanes dijeron que los principales blancos eran las embajadas alemana y británica y los cuarteles generales de las fuerzas de la OTAN en Afganistán. Varios miembros del Parlamento afgano se unieron a las fuerzas de seguridad para repeler el ataque desde un tejado cerca del edificio.

Combatientes talibanes también lanzaron ataques en al menos dos provincias, dijo un portavoz de los insurgentes.

Los talibanes dijeron en un comunicado tres horas después del ataque que "decenas de combatientes", con armas pesadas y livianas y algunos suicidas con chalecos con bombas, participaron.

El ataque coordinado tendría como objetivo intensificar las preocupaciones previas al proceso de retiro de las tropas de combate extranjeras previsto para fines del 2014.

La ofensiva parecía repetir las tácticas de una operación similar en Kabul en septiembre pasado, cuando insurgentes ingresaron a sitios de construcción en varios lugares para utilizarlos como posiciones de ataque con cohetes y armas.

El portavoz talibán Mujahid dijo que había sido fácil llevar combatientes a la capital y que tenían ayuda desde dentro para mover artillería pesada al lugar.

Ataques a Embajadas. Las fuerzas afganas, responsables de la seguridad de la capital, intentaban reforzar la zona que rodea a la llamada sección diplomática verde del centro de la ciudad.

Los atacantes dispararon una granada impulsada por un cohete que cayó justo fuera de la puerta principal de una casa utilizada por diplomáticos británicos en el centro de la ciudad, y había humo saliendo del área, dijo a Reuters un testigo.

Fuentes de la embajada británica dijeron que el personal estaba encerrado.

Dos cohetes alcanzaron una torre de guardia de la embajada británica cerca de la oficina de Reuters en la ciudad.

En algunos recintos de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF por su sigla en inglés) había enfrentamientos y lo mismo ocurría cerca de las embajadas de Estados Unidos, Alemania y Rusia, dijo ISAF en su página de Twitter.

Un portavoz de ISAF dijo que no había reportes de víctimas en los ataques a siete ubicaciones en Kabul, y la embajada estadounidense dijo en un comunicado que todo su personal estaba a salvo.

Un funcionario de defensa de Estados Unidos, quien pidió el anonimato, dijo que los atacantes utilizaron en su mayoría armas cortas y granadas impulsadas por cohetes, y "quizás incluso atacantes suicidas".

Tres cohetes impactaron a un supermercado popular entre los extranjeros cerca de la embajada alemana, dijeron testigos a Reuters.

Había humo cerca de la embajada y las mujeres corrían a buscar refugio en medio del tiroteo.

Durante el intercambio de fuego, se podían ver convoys del Ejército estadounidense llegando al lugar, acompañados de la policía afgana con chaquetas antibalas.

Las alarmas de la embajada se encendieron y el personal no pudo ser contactado.

Los atacantes también dispararon cohetes al edificio del Parlamento en el oeste de la ciudad y a la embajada rusa, dijo un portavoz del Parlamento.

La mayoría de los parlamentarios habían abandonado el edificio antes del ataque, dijo un legislador. Sin embargo, uno de los que repelió el ataque desde un tejado, Naeem Hameedzai, le dijo a Reuters: "Soy el representante de mi gente y la tengo que defender".

La prensa afgana dijo que los insurgentes atacaron el complejo Star Hotel cerca del palacio presidencial y la embajada iraní. Las ventanas del hotel estallaron y salía humo del edificio.

En un segundo comunicado tras cinco horas de enfrentamientos, los talibanes dijeron que habían atacado el complejo del palacio presidencial de Karzai, aunque la información no se pudo verificar de manera independiente.