Washington. Las tensiones religiosas opacaban el aniversario de los ataques del 11 de septiembre contra Estados Unidos, donde el presidente Barack Obama instó a un orador cristiano a abandonar un plan para quemar copias del Corán.

La noticia de la quema enfureció a musulmanes en todo el mundo. En Afganistán, manifestantes chocaron este sábado con las fuerzas de seguridad mientras miles tomaban las calles en el segundo día consecutivo de protestas. Cuatro personas resultaron gravemente heridas.

El pastor de Florida Terry Jones, del desconocido Dove World Outreach Center en Gainesville, dio marcha atrás con su plan de quemar las copias del libro sagrado musulmán para conmemorar los ataques del 11 de septiembre del 2001 contra Estados Unidos, en los que murieron casi 3.000 personas.

"Hemos decidido cancelar la quema", dijo Jones el sábado en el programa "Today" de la cadena NBC. "Definitivamente no vamos a quemar el Corán", añadió.

Un día antes del noveno aniversario del sábado, un reporte advirtió que Estados Unidos enfrentaba una creciente amenaza de grupos de insurgentes domésticos y de una "americanización" de los líderes de Al Qaeda.

El viernes, Obama llamó a los estadounidenses a respetar el "inalienable" derecho de libertad religiosa y dijo que esperaba que el orador abandonase su plan de quemar el libro sagrado del Islam, diciendo que podría dañar profundamente la imagen de Estados Unidos en el extranjero.

"Esta es una forma de poner en peligro a nuestras tropas, a nuestros hijos e hijas (...) No se juega con eso", dijo Obama en una conferencia de prensa en Washington en la que incluyó un llamado a la tolerancia religiosa.

Jones, que llegó en la tarde del viernes a Nueva York, dijo que viajó con la esperanza de reunirse con el imán Feisal Abdul Rauf, quien está al frente de la propuesta para la creación del centro islámico y la mezquita cerca del lugar de los ataques del 2001.

Rauf había dicho el viernes que no tenía una reunión prevista con el pastor de Florida, y Sharif el-Gamal, desarrollador del proyecto del centro, negó que éste fuese a ser trasladado.

Refiriéndose al "individuo en Florida", Obama destacó que el plan del pastor para quemar el Corán ya había provocado manifestaciones contra Estados Unidos en Afganistán, donde las tropas de Estados Unidos libran una agotadora batalla contra milicianos musulmanes talibanes.

Miles de personas se reunieron el sábado en tres distritos de la provincia Badakhshan, en el noreste de Afganistán, donde un día antes un manifestante murió fuera de la base de la OTAN dirigida por Alemania. Las manifestaciones posteriormente se extendieron hasta la capital, Kabul, y al menos otras cuatro provincias.

Oposición al centro. Quienes se oponen al plan de construcción del centro en Nueva York dicen que es insensible con las familias de la víctimas de los atentados.

Obama dijo en la conferencia de prensa que reconocía "las sensibilidades extraordinarias" que rodean a los ataque del 11 de septiembre.

Pero agregó que sería posible levantar una mezquita cerca de la llamada Zona Cero, o un edificio que represente a cualquier tipo de religión.

"Este país se destaca por la propuesta de que todos los hombres y mujeres son creados iguales, de que ellos tienen ciertos derechos inalienables. Uno de esos derechos inalienables es el practicar libremente su religión", dijo Obama.

"No estamos en guerra contra el Corán, estamos en guerra contra las organizaciones terroristas que han distorsionado al Islam y utilizado falsamente su nombre", agregó.

Los ex directores de la comisión de 9/11 que estudió lo ataques del 2001 presentaron un reporte de 43 páginas que dijeron es un llamado de atención sobre la radicalización de los musulmanes en Estados Unidos y la cambiante estrategia de Al Qaeda y sus aliados.

"La amenaza que Estados Unidos enfrenta es diferente a la de hace nueve años", dijo el reporte, entregado por el Bipartisan Policy Center con sede en Washington.

"Estados Unidos es ahora un poco diferente a Europa en términos de que tiene un problema de terrorismo nacional que involucra a inmigrantes y musulmanes locales, así como convertidos", agregó.

Funcionarios estadounidenses han advertido que los casos como el de la amenaza de quema del Corán podrían aumentar el reclutamiento para los talibanes y Al Qaeda.