Ciudad de México. Un sismo de magnitud 7.2 sacudió este viernes al estado de Oaxaca, en el sur de México, y provocó daños menores en construcciones, cortes de energía eléctrica y pánico en la zona y en la populosa capital, pero se reportaron dos muertos posteriormente cuando se desplomó un helicóptero militar que evaluaba el área.

Al menos 50 viviendas, una iglesia y el palacio municipal quedaron con grietas y otras afectaciones en Oaxaca que, conjuntamente con la Ciudad de México, aún se recupera de los terremotos que en septiembre del año pasado causaron amplios daños y víctimas.

El sismo del viernes tuvo su epicentro a 53 kilómetros al noreste de Pinotepa Nacional, cerca de la costa del Pacífico en Oaxaca, con una profundidad de 24 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS por su sigla en inglés).

Los servicios de emergencia no reportaron víctimas por el sismo, aunque horas después dos personas murieron cuando un helicóptero militar que transportaba al secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete, y al gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, se precipitó a tierra. Ambos funcionarios sobrevivieron.

"Hasta el momento, el Comité Nacional de Emergencias no tiene reporte de personas fallecidas por el sismo", escribió el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, en su cuenta de Twitter.

"Sin embargo, el helicóptero en el que viajaba el Titular de @SEGOB_mx, para evaluar la zona afectada de Oaxaca, sufrió un accidente al aterrizar", agregó al informar que el funcionario, el gobernador y la tripulación están bien. "Lamentablemente, varias personas en tierra perdieron la vida y otras resultaron heridas", dijo.

El movimiento telúrico, que ha tenido unas 225 réplicas según el Servicio Sismológico Nacional de México, no implicó alerta de tsunami, dijo el jefe de protección civil.

 

Tampoco afectó a las refinerías y centros procesadores de gas, según los primeros reportes de la petrolera estatal Pemex.

En la ciudad de Pinotepa Nacional, una foto obtenida de la agencia de protección civil de Oaxaca mostraba un edificio de un solo piso donde una parte de la fachada de ladrillo se había derrumbado en la calle. Un hospital también fue dañado, y una estructura colapsada bloqueó una carretera principal.

Otra foto publicada por medios locales mostró mercancías regadas por el suelo en una tienda.

Pánico en la capital. El sismo se sintió hasta en la Ciudad de México, donde se vivieron escenas de nerviosismo. Imágenes de televisión mostraron a miles de personas en las calles del centro de la capital, donde multitudes se habían reunido para celebrar el Año Nuevo chino.

Cámaras de seguridad captaron el momento en el que cientos de personas salían corriendo de los edificios que se balanceaban.

Patricia Gutiérrez, una maestra de inglés de 66 años, estaba durmiendo con su nieta de 11 meses cuando escuchó la alarma sísmica. "Ella reconoció el sonido (...) pude ver el terror en sus ojos, estaban muy abiertos", dijo Gutiérrez, quien abandonó corriendo su apartamento en una planta baja cargando a la bebé.

El alcalde capitalino, Miguel Ángel Mancera, dijo que no hubo afectaciones mayores en la ciudad y que se había venido abajo una barda en el barrio de La Condesa.

La Comisión Federal de Electricidad informó que hubo cortes de energía eléctrica en al menos 998.000 hogares y comercios en el país como consecuencia del sismo.

 

Dos poderosos sismos afectaron a más de 12 millones de personas en el país y dejaron 471 muertos en septiembre, de acuerdo con cifras oficiales.

"Esta vez fue fuerte pero no brincaba", dijo Guadalupe Martínez, una jubilada de 64 años que vive en el barrio capitalino de San Miguel Chapultepec tras evacuar su edificio.

El sismo también se sintió en algunos departamentos de la vecina Guatemala, según reportes de la prensa local.