El canciller afirmó que “los países latinoamericanos aprendieron con fuego que el respeto de las libertades y garantías individuales sólo es posible en el marco de una irrestricta vigencia de las instituciones democráticas”, durante el discurso que ofreció en la sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, Suiza.

Timerman denunció además ante la Conferencia de Desarme de la ONU que "el Reino Unido se negó a informar si los submarinos que envía al Atlántico Sur portan armas nucleares, aun cuando existe al menos un antecedente al respecto que fue revelado por medios periodísticos".

"Entendemos por esa razón que los esfuerzos para lograr un definitivo desarme nuclear deben continuar. Por eso denunciamos la actitud del Reino Unido de no tener la voluntad de aclarar si introdujo armas nucleares en una región que está libre de ellas", recalcó.

El canciller, en su discurso, señaló que “en nuestra región dejamos atrás el clásico golpe cívico militar, pero nuestras incipientes democracias todavía son objeto de presiones que ponen en riesgo la continuidad de gobiernos que fueron elegidos por las mayorías”.

Y agregó: “La tentación de algunos de tomar las calles, aun con el apoyo de parte de la ciudadanía, con el propósito de desviar la voluntad de los sufragios, nos puede llevar a una espiral de la que será difícil salir, pues no habrá gobierno, sin importar su color político, que resista manifestaciones destituyentes del sector que resultó perdidoso en los comicios presidenciales”.

El ministro de Relaciones Exteriores ponderó también la política de concesión de derechos que Argentina impulsa desde hace años “hacia el colectivo LGTB, que comprende iniciativas como el matrimonio igualitario y la Ley de Identidad de Género”.

“Entendemos que más allá de las identidades culturales que determinan cultura, leyes, valores y demandas sociales en cada uno de los países, resulta fundamental lograr entre todos los estados acuerdos básicos con el fin de fomentar el respeto, la integración y la no discriminación. Debemos luchar contra la violencia motivada en cuestiones de orientación sexual”, subrayó.

Además, remarcó que en función de su “trágica historia reciente, Argentina posee una responsabilidad ineludible en la defensa de los derechos humanos”, y destacó “el compromiso por establecer verdad y justicia” que instituyó el expresidente Néstor Kirchner y continúa durante la actual gestión de Cristina Fernández de Kirchner.

“Nuestro país está fuertemente comprometido con un modelo de democracia inclusiva y con el pleno respeto de los derechos humanos para todos. Por eso hemos trabajado en los últimos años para que toda la población goce de las mismas prerrogativas y conseguimos una paulatina mejora en los índices de pobreza, indigencia y desempleo”, destacó el jefe de la diplomacia argentina.

Al referirse a la proliferación de las armas nucleares, señaló que Argentina fue sede en agosto pasado de la Organización para la Proscripción de Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (OPANAL) e impulsa desde la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) un nuevo tratado para prohibir de forma definitiva la proliferación del material atómico que pueda ser utilizado con fines bélicos".

El funcionario señaló que Argentina hizo "un llamamiento a los Estados que formularon declaraciones interpretativas a los protocolos adicionales del Tratado de Tlatelolco a que las retiren, de conformidad con el propósito que fijó este acuerdo de no proliferación nuclear".

Por otra parte, Timerman se reunió con su par de la Federación Rusa, Serguéi Lavrov, en un encuentro en el que ambos funcionarios analizaron la situación de tensión que se vive actualmente en Ucrania.

"En calidad de canciller de un país que actualmente integra el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas es importante el intercambio de opiniones con el canciller Lavrov", consignó Timerman en declaraciones a Télam.

"Le transmití a Lavrov la voluntad argentina de proponer alternativas para lograr una solución pacífica, respetuosa de los derechos humanos y de la Carta de las Naciones Unidas al diferendo que existe en Ucrania", indicó.

El funcionario informó además que la reunión solicitada por la Embajadora Samantha Power, representante de Estados Unidos en las Naciones Unidas, no se pudo llevar a cabo debido a la suspensión del viaje a Ginebra de la diplomática.

Timerman participó además junto con el presidente de la Confederación Suiza, Didier Burkhlater, de una reunión del Grupo Internacional contra la Pena de Muerte, organizado por Argentina.

Durante este encuentro, se denunció la situación que padece Víctor Saldaño, un cordobés que desde hace 18 años se encuentra condenado a la espera de ser ejecutado en Texas, Estados Unidos.

"Antes que hacer un fundamentación filosófica y moral con respecto a por qué Argentina se opone a la pena capital, nos pareció más oportuno repasar la situación que padece Saldaño, un hombre que fue llevado a la locura por un sistema legal", contó Timerman ante los delegados de los países que integran este grupo.

Timerman repasó la situación de Saldaño, que cometió un homicidio en diciembre de 1995 y fue condenado en una sentencia en la cual el fiscal utilizó argumentaciones racistas, tales como sostener que el acusado, por su origen hispano, "sería proclive a la reincidencia".

A pesar de que la Corte Suprema de Estados Unidos anuló la primera sentencia por su "contenido racista", en 2001, Saldaño resultó nuevamente condenado cuatro años después, cuando se encontraba en un estado de afectación psiquiátrica.

"Desde el año 2000, Saldaño se encuentra en una celda de aislamiento que lo condujo a la locura. Perdió más de 20 kilos. Hoy tiene dificultad para comprender frases sencillas, se expresa con dificultad y se le diagnosticó una esquizofrenia aguda", apuntó Timerman.

Y agregó: "hace 18 años que espera en el corredor de la muerte y se violaron sus garantías legales más elementales. Por eso, el Estado Argentino asumió su defensa".

En el marco de la reunión, el presidente Suizo ratificó el compromiso de la Confederación Helvética contra la pena capital y aseguró que "trabajará para lograr su erradicación o al menos su suspensión", tal como solicita este grupo internacional.