El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela informó que serán finalmente cinco los candidatos que participarán en las elecciones presidenciales del 20 de mayo tras el cierre del proceso de postulaciones este martes.

Naturalmente, uno de los candidatos en las elecciones será el presidente Nicolás Maduro, a quien se le enfrentarán el exgobernador del estado Lara y opositor, Henri Falcón, el pastor evangélico Javier Bertucci, el empresario Luis Alejandro Ratti y el ingeniero Reinaldo Quijada.

Se destaca la ausencia de un candidato de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), principal actor de la oposición venezolano, que decidió no participar de estos comicios.

Y aunque los candidatos que se enfrentan a Maduro han manifestado que un voto por ellos es un voto por el cambio, lo cierto es que los cuatro en algún momento estuvieron vinculados con la Revolución bolivariana.  Esto, para algunos analistas, pone en entredicho la legitimidad del proceso electoral de 20 de mayo, que ha sido ampliamente cuestionado por la comunidad internacional.

Henri Falcon, el chavista arrepentido. De los cuatro candidatos, quien más puede representar una opción diferente a Maduro es Henri Falcon, exgobernador del estado de Lara y hasta hace poco miembro de la MUD. Sin embargo, es también quien tuvo una relación más intensa con el chavismo.

Uno de los primeros en inscribir su candidatura fue el ingeniero en electrónica Reinaldo Quijada, quien se dijo opositor al jefe de Estado de Venezuela, Nicolás Maduro, pero defensor del “proceso revolucionario”.

Poco después de que Hugo Chávez llegara al poder en 1998, Falcon integró las filas del Movimiento Quinta República, que en ese momento dirigía el expresidente venezolano.

Mientras fue miembro del partido, Falcon obtuvo la alcaldía del municipio de Barquisimeto, en el estado de Lara, por dos periodos. Desde el año 2000 hasta el año 2008 fue el mandatario de esta importante población y que le permitió catapultar su candidatura a la gobernación del estado.

Bajo las banderas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Falcon consiguió ser elegido gobernador del estado de Lara. Sin embargo, fue durante su gobernación que comenzaron los roces con el oficialismo. El gobernador, que había acompañado a Chávez desde su ascensión al poder, ahora lo cuestionaba.

Durante sus años como gobernador, Falcon creó su propio partido y más tarde aterrizó en el movimiento Patria Para Todos (PPT), que fue luego intervenido por el chavismo. Así nacería meses después Avanzada Progresista, partido que Falcón maneja con destreza y que en 2012 se adhirió a la MUD.

Alejado del chavismo, coordinó la campaña presidencial del opositor Henrique Capriles en 2013, en la que Maduro lo derrotó por estrecho margen.

Y aunque la MUD había acordado el no participar en las próximas elecciones de mayo, Falcon optó por acudir de manera independiente a las elecciones, algo que fracturó a la alianza de oposición en Venezuela.

“No podemos convalidar un sistema electoral fraudulento”, trinaron tras el anuncio de Falcon de presentarse a las presidenciales.

Javier Bertucci, el pastor evangélico. Que pastores evangélicos cambien la Biblia por la política ya no es una novedad. Javier Bertucci, un pastor evangélico de 48 años, se lanzó al ruedo gracias al “clamor popular” y espera arrebatarle a Nicolás Maduro la jefatura de estado.

"He decidido (...) junto al clamor de mucha gente desesperanzada (...) delante de mi señor, poner mi nombre y el liderazgo que por gracia tengo como opción a las próximas elecciones presidenciales", dijo Bertucci durante un acto religioso en la ciudad de Valencia (norte).

Bertucci, que lidera la iglesia cristiana Maranatha, con miles de seguidores en Venezuela. Con un discurso en el que busca asistir a los más necesitados, el pastor fue uno de los primeros en lanzarse al ruedo en las elecciones convocadas por el gobierno y que han sido fuertemente criticadas por la comunidad internacional.

Sin embargo, a algunos analistas les preocupa que Bertucci, más que representar un cambio, es el reflejo del descontento popular. Esto, de acuerdo con Alberto Barrera, columnista venezolano del New York Times, hace que el pastor se “parezca más a Chávez que a Maduro”.

“El pastor puede hablar durante horas seguidas, invoca el amor y dice tener el mandato divino de cambiar la historia”, dice Barrera. 

De hecho, pocos días después de que anunciara su candidatura, a Bertucci le preguntaron sobre su relación con el presidente venezolano, de quien dijo no conocerlo, pero admirarlo en algunas de sus posiciones.

“Alguna coincidencia y afinidad tuvimos, ya que con mi fe cristiana siempre atendemos a los más necesitados. Y bueno, si en algunos discursos oía al ex presidente (Hugo) Chávez hablando de su preocupación por los necesitados”, dijo.

Luis Alejandro Ratti, el empresario chavista opositor de Maduro. Otro de los aspirantes a la presidencia venezolano también proviene de las filas chavistas. Se trata del pastor y empresario Luis Alejandro Ratti, quien fue presidente del Frente Bolivariano Hugo Chávez, un movimiento que aboga por defender el legado del fallecido presidente venezolano.

A Ratti se le ha acusado durante esta campaña de ser un peón del oficialismo para legitimar las elecciones, pero el pastor se ha defendido argumentando que su labor en los movimientos chavistas nada tiene que ver con haber hecho parte del gobierno.

“Nos han querido vincular con un sector del Gobierno porque manejamos un movimiento social, (pero) nunca hemos sido parte de este Gobierno ni hemos sido parte de cargos en la administración pública”, ha manifestado Ratti.

El empresario, que presidió el Frente Bolivariano Hugo Chávez hasta el año 2016, no ha negado su condición de chavista, pero ha buscado diferenciarse de sus contradictores al argumentar que durante su carrera ha realizado denuncias por hechos de corrupción de funcionarios oficialistas y opositores. 

“Hemos sido luchadores contra la corrupción de la tendencia que sea por encima de todo, la corrupción que ha tenido este Gobierno ha hundido y ha destruido a esta nación”, argumentó durante una rueda de prensa.

Reinaldo Quijada, el desconocido. Uno de los primeros en inscribir su candidatura fue el ingeniero en electrónica Reinaldo Quijada, quien se dijo opositor al jefe de Estado de Venezuela, Nicolás Maduro, pero defensor del “proceso revolucionario”.

Quijada, de 58 años y miembro del partido Unidad Política Popular 89 (UPP89), entregó al CNE su proyecto de gobierno y ante periodistas indicó que decidió “alzar” su voz por el “desorden inmenso” que hay en el país.

“Un programa de gobierno que vengo a entregarle a la presidenta (del CNE) Tibisay Lucena, que se llama ‘La vía para salir de la crisis' (…) y durante estos dos meses vamos a estar planteándole al país y queriendo recuperar lo que el país está reclamando, un liderazgo distinto”, dijo.

Esta formación, que se separó de la alianza de partidos oficialistas Gran Polo Patriótico (GPP) en 2016, sigue creyendo en el “proceso revolucionario” que planteó el fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013), dijo Quijada.