El secuestrador es un hombre armado, de unos 40 años de edad, que mantiene retenidos a los rehenes en el "Lindt Chocolate Cafe", situado en la zona financiera "Martin Place" de la ciudad australiana desde primeras horas de la mañana. Se trata de un refugiado iraní condenado por agresión sexual.

Varios rehenes más quedaron liberados. La televisión mostró imágenes de policías poniendo a salvo a los liberados cerca de la cafetería.

Dos supuestas rehenes, una mujer que trabaja en el local y una clienta, sujetaron contra el cristal de la entrada una bandera negra con un texto en árabe en el que se lee "No hay otro Dios que Alá y Mahoma es su profeta".

Supuestas demandas del secuestrador. Al parecer, el secuestrador ha hecho una serie de demandas entre las que se cuenta que le entreguen una bandera de la organización terrorista Estado Islámico (EI) y hablar con el primer ministro del país, Tony Abbott.

Según testigos, el atacante obligó a algunos rehenes a llamar a emisoras locales para expresar públicamente sus demandas. El hombre les dijo que colocó cuatro bombas, dos en el café y dos en otras partes de la ciudad, informó el Canal 10. Las llamadas no han podido ser verificadas y las autoridades pidieron a todos que dejen las negociaciones en manos de los psicólogos de la policía.

Policía quiere resolver situación "de forma pacífica". La subcomisionada de la Policía de Nueva Gales del Sur, Catherine Burn, dijo que han estado en contacto con el secuestrador "de varias maneras". "Queremos resolver esta situación de forma pacífica. Puede que nos lleve tiempo pero esta es nuestra intención. La prioridad es la seguridad de las personas que están dentro", dijo Burn ante la prensa. No quiso dar más detalles sobre la identidad ni lo que exige el hombre, pero confirmó, en un principio, que cinco rehenes salieron ilesos del café de la chocolatería Lindt, aunque no aclaró si fueron liberados o lograron escapar.

La funcionaria también dijo que en el caso trabajan los mejores negociadores y todos los recursos de la policía. Al preguntársele si hay bombas escondidas en Sidney, Burn dijo que la Policía se ha desplegado por toda a ciudad sin que de momento se haya encontrado ningún paquete sospechoso e insistió en que la prioridad es resolver el secuestro de la cafetería.

Cerrado el centro de Sidney. La Policía ha cerrado parte del centro de Sidney y evacuado a los residentes como medida de precaución lo que, según Burn, no ha tenido consecuencias destacadas en el funcionamiento del transporte púbico.

"Debemos seguir haciendo vida normal. Hay una zona de exclusión pero a parte de esto, el resto de edificios operan con normalidad", señaló Burn.