Santiago. El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, advirtió este sábado que la no ratificación del nuevo tratado nuclear Start puede tener "consecuencias significativas" y afectar a la cooperación entre Estados Unidos y Rusia.

"No está sólo limitado a este acotado tema sino que refleja la relación como un todo", dijo Gates en una conferencia de prensa en Santiago tras reunirse con su par chileno, el ministro de Defensa, Jaime Ravinet.

Gates destacó que Moscú había cooperado bastante durante los últimos dos años, ayudando a establecer la ruta norteña para abastecer a las fuerzas de la OTAN involucradas en la guerra de Afganistán y respaldando una resolución de la ONU que impuso sanciones contra Irán por su programa nuclear.

"¿Entonces que le sucede a todas estas relaciones políticas, el impacto sobre la situación política interna en Rusia si este tratado es rechazado? Todas estas son incógnitas, pero creo que son posibles preocupaciones si el tratado no es ratificado", señaló.

"La realidad es que, pese a lo que todos dicen, yo como secretario de Defensa y todo el liderazgo uniformado del ejército estadounidense creemos que este tratado interesa a nuestra seguridad nacional", agregó.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, parecía estar encaminado hacia un enfrentamiento con los republicanos en el Senado por el nuevo tratado Start, luego de que un integrante clave del partido dijo que no había tiempo suficiente para resolver grandes diferencias respecto del acuerdo antes de fin de año.

Los demócratas de Obama creen que el tratado puede ser incluso más difícil de aprobar cuando el nuevo Congreso asuma el próximo año, debido a que su mayoría disminuirá luego de la derrota en la elección de noviembre.

El nuevo acuerdo Start compromete a Estados Unidos y Rusia a reducir las armas nucleares desplegadas en cerca de un 30% en siete años. También crea un nuevo programa de verificación para reemplazar el que venció en diciembre pasado con el término del tratado Start original.

Gates dijo que la no ratificación del tratado dejaría a Estados Unidos sin capacidad para conducir inspecciones presenciales de instalaciones nucleares en Rusia.