Quito. Representantes de 13 países se reúnen en Quito en busca de acuerdos para afrontar el masivo éxodo de venezolanos. El encuentro se extenderá hasta este martes informaron fuentes de la Cancillería de Ecuador a reporteros locales.

La cita reúne a autoridades de los sectores de movilidad humana, migración, políticas consulares, desarrollo e integración de Argentina, Brasil, Costa Rica, Colombia, Chile, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú, Bolivia, Uruguay y República Dominicana. El Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la Corporación Andina de Fomento también participan en el encuentro.

Venezuela, que había sido invitada, se abstuvo de contestar y analistas dan por hecho que no lo hará, pues el Gobierno de Nicolás Maduro niega que haya un éxodo masivo y asegura que todo es una farsa mediática para desprestigiar a la revolución bolivariana.

En la apertura del encuentro, el canciller ecuatoriano en funciones, Andrés Terán, destacó que la región afronta "una crisis migratoria" debido a que los venezolanos se han visto obligados a salir de su país "por una profunda crisis económica, política e institucional".

Según cifras de departamentos de migraciones, por lo menos 1,6 millones de venezolanos han abandonado su país por la crisis económica y política, lo que, de acuerdo con medios como la revista británica The Economist, coloca al fenómeno a la par del fenómeno migratorio sirio.

Terán apuntó que desde 2014 han ingresado en Ecuador más de un millón de migrantes venezolanos. Sólo en 2018, agregó, han ingresado más de 600.000 ciudadanos venezolanos en Ecuador, donde permanecen más de 215.000.

De esos migrantes, más de 900.000 están ahora en la vecina Colombia, mientras que más de 400.000 llegaron a Perú, el segundo destino más buscado. Ecuador es aparentemente el tercer mayor receptor, con unos 120.000 venezolanos, pues aunque ingresaron unos 620.000, cerca de 500.000 siguieron rumbo al sur.

Brasil, también limítrofe con Venezuela, ha sido otro punto de ingreso. Otros miles han llegado a Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay o han emprendido camino hacia Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, con Panamá, Costa Rica, México, República Dominicana y Aruba como los destinos principales.

Más de medio millón han entrado a Ecuador en 2018. Terán apuntó que desde 2014 han ingresado en Ecuador más de un millón de migrantes venezolanos. Sólo en 2018, agregó, han ingresado más de 600.000 ciudadanos venezolanos en Ecuador, donde permanecen más de 215.000, y detalló que desde 2014 hasta la actualidad, Ecuador ha otorgado 90.000 visados a venezolanos.

Asimismo, comentó que otras naciones de la región afrontan situaciones similares a la ecuatoriana por lo que saludó los esfuerzos de todos los países para afrontar este asunto. Terán subrayó la importancia de la cita para intentar recabar propuestas con vistas a resolver la situación de los venezolanos que, por diferentes razones, no tienen regularizado su estatus migratorio y son altamente vulnerables a la trata de personas, tráfico ilícito de migrantes o explotación laboral.

Es necesario, añadió, procurar "la coherencia" entre los enfoques de los Estados para combatir de forma coordinada y conjunta los delitos internacionales derivados de la migración "irregular, desordenada o clandestina". Según el canciller, afrontar el actual flujo migratorio "masivo e inusual" de venezolanos requiere la solidaridad internacional "concertada, robusta, eficiente y adecuadamente coordinada con un enfoque regional integral".

Destacó la importancia de coordinar propuestas y acciones para visibilizar adecuadamente la actual crisis migratoria venezolana a fin de gestionar, obtener y canalizar los recursos y el apoyo técnico y financiero que requieren los países para atender la problemática, a la que se refirió como "una crisis humanitaria".

ONU: "Solución regional a problema regional”. Puso énfasis en la presentación de propuestas para la validación técnica de los documentos de identidad de los venezolanos y en la importancia de que las naciones que aún no lo hayan hecho ratifiquen o se adhieran a los instrumentos internacionales jurídicamente vinculantes en materia de movilidad humana.

Arnaud Peral, representante de la ONU en Ecuador, felicitó al Gobierno por la organización de la reunión en busca de "soluciones regionales a desafíos regionales" y en cuya inauguración no estuvo presente ningún representante venezolano, pese que la invitación se cursó a todas las naciones de la región.

Manifestó su esperanza de que los países encuentren las mejores condiciones y acuerdos que garanticen la protección de los derechos humanos de las personas en movilidad y logren desarrollar rutas de protección con especial atención en los niños.

El viceministro de Movilidad Humana de Ecuador, Santiago Chávez, indicó que en la cita se intercambiará información, criterios, conocimientos y experiencias para armonizar acciones frente el flujo migratorio que sigue siendo "significativo". Por ello, dijo, la cita es un foro idóneo para consensuar, en la medida de lo posible, acciones comunes y coordinadas "con carácter regional".