El Cairo. Un tribunal egipcio pidió el sábado la pena de muerte para el ex presidente Mohamed Mursi y otros 106 miembros de los Hermanos Musulmanes en relación con una fuga de presos masiva en 2011.

Mursi y los otros acusados, entre ellos el máximo líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badie, fueron condenados por el asesinato y secuestro de policías, por el ataque a instalaciones policiales y por fugarse de la cárcel durante el levantamiento contra Hosni Mubarak en 2011.

La solicitud provocó críticas de los Hermanos Musulmanes, Amnistía Internacional y del presidente turco, Tayyip Erdogan.

El tribunal, que se espera que dicte la sentencia definitiva el 2 de junio, también solicitó la pena de muerte para otro de los líderes de los Hermanos Musulmanes Khairat el-Shater y otros 15 miembros por conspirar con grupos militantes extranjeros contra Egipto.

Los fallos, al igual que en todas las sentencias de la pena capital, se trasladarán a la máxima autoridad religiosa de Egipto, el Gran Muftí Shawqi Allam, para que pronuncie su opinión antes de que se produzcan las ejecuciones.

La opinión del Gran Muftí no es legalmente vinculante.

Mursi podrá apelar el veredicto, aunque ha dicho que el tribunal no es legítimo y que todos los procedimientos legales en su contra se enmarcan en lo que él denomina un golpe organizado por el ex jefe del Ejército Abdel Fattah al-Sisi en 2013.