Brasilia. La elección presidencial de este domingo en Brasil entre Dilma Rousseff (PT) y José Serra (PSDB), tendrá una segunda vuelta este 31 de octubre según dijo el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Ricardo Lewandowski.

Con el 98,96% de los votos validamente emitidos ya escrutados, la candidata del oficialismo llegaba al 46,74%, mientras que Serra obtenía el 32,69% de las preferencias.

La tercera candidata con opciones, Marina Silva (PV), llegaba al 19,42% de los votos. La candidata “verde” reconoció su derrota y adelantó que aún no decide a quién apoyará en la segunda vuelta.

 

El escenario que viene. El sueño del presidente Luiz Inácio Lula da Silva para obtener la victoria electoral de su candidata no se logró en primera vuelta, sin embargo, aún tienen la oportunidad de materializarlo este 31 de octubre.

 

En efecto, pues en esa fecha se realizará la segunda vuelta entre Dilma Rousseff y José Serra, quienes tendrán cuatro semanas para relanzar sus campañas.

 

La tarea es dura para Rousseff, pues la curva descendente en los últimos días en las encuestas se confirmó en las urnas este domingo.

 

Pero la misión del ex gobernador de Sao Paulo también es muy complicada. Después de todo, la realización de la segunda vuelta es mejor que la respiración en la nuca de la candidata, Marina Silva, quien en la final de la competencia logró revertir lo que era hace un par de semanas, una derrota humillante según señaló.

 

En la segunda vuelta habrá necesariamente un cambio en la estrategia del PT y el PSDB, a partir de la disputa sobre los casi 20 millones de votos evangélicos que Marina Silva dejó.

 

Las declaraciones durante la campaña, su historia antigua y los datos más recientes indican la neutralidad de la candidata verde en la segunda vuelta. Sin embargo, el PV puede preferir tomar partido.

 

Por otra parte, si la transferencia de votos de Lula no fue automática para Dilma, no será fácil establecer si los votos de Silva también irán para esa candidatura.