Kabul. Los Países Bajos iniciaron este domingo el retiro de sus 2.000 tropas de Afganistán, luego de una disputa política en junio que afectó al gobierno holandés y mientras otras naciones de Occidente expresan dudas sobre su rol en la guerra.

Aunque es improbable que el retiro que se perciba en el campo de batalla, perjudica la imagen "internacional" que Washington promueve para la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), liderada por la OTAN y dominada por Estados Unidos.

Los holandeses terminaron oficialmente su misión sin ceremonia pública o algún anuncio de la ISAF el domingo.

"Una decisión como esta (...) no debe ser considerada en forma aislada", dijo el brigadier general Josef Blotz en una conferencia de prensa.

Los Países Bajos fueron la principal nación en la provincia de Uruzgan, donde tenían cerca de 1.400 efectivos, más unos 500 en oficinas centrales o en otros sitios. Durante su misión, 24 soldados holandeses murieron y resultaron 140 heridos, dijo el domingo el Ministerio de Relaciones Exteriores.

"Los Países bajos han tomado su responsabilidad y pusieron el hombro para la seguridad y reconstrucción en Afganistán", dijo el ministro de Relaciones Exteriores Maxime Verhagen, en un mensaje personal al comando holandés en Uruzgan, según una declaración publicada por su cartera.

El funcionario agregó que Holanda continuaría sus relaciones diplomáticas con Afganistán y con su apoyo financiero al desarrollo del país.

Diarios holandeses, que estiman el costo de la misión de cuatro años en más de 1.000 millones de euros, se preguntaron el domingo si el despliegue valió la pena, y la mayoría consideró que la misión tuvo un éxito parcial o modesto.

Hasta la partida de los holandeses el domingo, la ISAF alistó a 46 naciones para contribuir a la fuerza, pero críticos dicen que su cohesión se vio comprometida desde el comienzo por los diversos grados de compromiso de cada país.

Los holandeses, que se asociaron a una fuerza más pequeña de australianos en la provincia, fueron una de las pocas naciones europeas en presentar algunas advertencias sobre las operaciones.